Título Moby Dick
Autor Hermann Melville
Editorial Edicions 62
Aparición 2007
Páginas 634
Precio 24,50 €

 

Nantucket es hoy una isla de parajes naturales y urbanos frecuentemente idílicos, muy apropiados para los dulces días que pueden desear muchos viajeros de nuestro cuidado mundo. Quien allí vaya percibirá todavía los ecos de un pasado duro y arriesgado, cuando los veleros se hacían a la mar para arponear ballenas desde pequeños botes. Muchos barcos y largas distancias, muchos marineros y muchas ballenas debieron entrar en juego para que Londres pudiera iluminar sus calles con el aceite suministrado desde el otro lado del Atlántico.

En Nantucket embarca Ismael en el Pequod, no sin malos presagios, pronto confirmados cuando, ya en alta mar, resulta que está al mando un capitán obsesionado por vengarse de una ballena. Obsesión un tanto extraña, diríase, como lo es que la tripulación la secunde. Pero el romanticismo ha puesto en circulación insólitas visiones  del ser humano y no hay que olvidar que si bien admite una lectura - especialmente cinematográfica - como novela de aventuras, Moby Dick es más bien un producto romántico.

No estará de más aprovechar la ocasión para preguntarse si las rarezas son cosas de la mente del autor o están en la realidad misma, en el hombre. Sea como sea, parece claro que los románticos, y Melville en particular, disfrutan con ellas. Y también el lector, que viaja por unas páginas impregnadas de esta estética del atardecer, cuando en la lejanía las cadenas montañosas adquieren un tono azulado, como revelador de maravillosas profundidades.

Excelente traducción al catalán, lengua que parece tener cierta afinidad, tal vez por tradición marinera, con el ambiente del viento silbando en la jarcia y el horizonte de inciertos dibujos nubosos.