Título ¿Qué es la vida?
Autor Óscar Brenifier
Ilustraciones Jerôme Ruiller
Editorial Edebé
Aparición 2006
Páginas 96
Precio 14,50 euros

 

Tal vez pueda sorprender que un libro para niños tenga un título tan trascendental. Y aún puede sorprender más saber que sus diferentes apartados se llaman: Felicidad, Ambición, Desgracia, Existencia, Sentido de la vida y Muerte, y más aún saber que la colección ofrece otros títulos con el mismo esquema: ¿Qué son los sentimientos? y ¿Qué es el bien y el mal?

Sí, temas muy graves que parecen alejados de las inquietudes de los pequeños, a los que creemos vinculados al juego, a la alegría, a la inconsciencia...Y, sin embargo, los niños se preocupan por estas cuestiones. Tienen inseguridades, inquietudes o decepciones como los adultos; viven  sorpresas  ante los avatares de la vida, que los llevan a sentirse perdidos  ante lo imprevisto: un nacimiento, un cambio de su estilo de vida, una desgracia o una alegría....

Lo que tal vez los pequeños no sepan es cómo abordar estas cuestiones, cómo hablarlo con sus padres, cómo reflexionarlo con calma. Les falta, a veces,  un lenguaje. Y a los mayores nos parece que no es posible abordar estos temas sin palabras enrevesadas o conceptos complicados.

 Oscar Brenifier, un doctor en Filosofía interesado por llevar esta disciplina a las escuelas de Primaria, es el responsable de encontrar este lenguaje adecuado para tal empresa. Y lo ha encontrado de una forma directa y práctica: lanzando preguntas. Preguntas, muchas preguntas; incisivas, cotidianas, agudas o elementales. Muchas clases de preguntas que tienen breves respuestas.; respuestas que, a su vez, llevan a pequeñas objeciones que suscitarán  nuevas preguntas,  en un camino que va llevando cada vez más lejos y más hondo.

No se trata, pues, de impartir doctrina sobre algún aspecto. Se trata de enseñar a  contemplar una cuestión desde todos los ángulos posibles, de invitar a argumentar, a discutir, a aportar nuevas facetas en un debate. Se trata, en suma, de  enseñar a pensar.

Pensar con profundidad, pero sin renunciar al sentido del humor: las ilustraciones de J. Ruiller, caricaturescas y llenas de intención, ponen el contrapunto irónico a las cuestiones que se tratan.

En suma, una propuesta inteligente que resultará extraordinariamente rica si este libro se lo  leen conjuntamente  los adultos y los niños: los padres, los maestros, los hermanos mayores y menores pueden utilizarlo para poner sobre el tapete cuestiones generales de la vida y de la muerte. Y se darán cuenta de que no sólo los más pequeños saldrán beneficiados de la experiencia.