Título Comment parler des livres que l’on n'a pas lus?
Autor Pierre Bayard
Editorial Les Éditions de Minuit
Aparición 2007
Páginas 162
Precio 15,- €

 

 

Gran parte de nuestra sociedad sabe que para triunfar profesionalmente no es necesario ser un lector, e incluso se vanagloria de ello. Pero hay otra parte, en la que se encuentran los profesores y los intelectuales, que sabe que no puede declararse no lector, y se avergüenza de confesar que no ha leído tal libro o tal otro.

Bayard se dirige a este segundo grupo. Su obra no es, como parecería desprenderse del provocativo título, una suma de trucos para pasar por culto, sino una reflexión sobre el alcance de lo que significa leer. Así, cuando afirmamos conocer una obra, ¿nos referimos a que en algún momento la  leímos de cabo a rabo y la  comprendimos a la perfección? ¿Qué sucede si no recordamos nada de lo que leímos?  Y aunque hayamos leído el libro y lo retengamos en nuestra mente ¿no es cierto que para aquilatarlo sería necesario haber leído otros libros de su autor, e incluso su valoración crítica? Por otro lado, si se tiene una cierta cultura e intuición, ¿no es legítimo hablar de una obra  que, aun sin haberla leído, podemos situar perfectamente en su contexto, y calificarla de obra canónica, best seller, literatura basura,  obra de género o de obra de culto...?  ¿Y qué sucede si sabemos perfectamente de qué va un libro que no hemos leído, pero hemos visto su versión cinematográfica, o hemos leído sus críticas, o hemos oído comentar hasta la saciedad?

En suma, ¿dónde está el límite preciso entre la lectura y la no-lectura? Bayard deja abiertas estas cuestiones, que son habituales  entre los teóricos de la lectura, y que plantean interrogantes sobre la esencia del conocimiento, pero las responde en  forma de juego. Así,  cada capítulo está dedicado a algún pasaje literario –o incluso cinematográfico- en el que algún individuo se encuentra ante una situación de no-lectura (por olvido, deducción, confusión,  pereza, etc...) y la solventa o razona a su manera: desde las reflexiones de Montaigne sobre la memoria a los subterfugios de Rollo Martins - la memorable escena de El tercer hombre en que responde a las preguntas sobre libros de alta cultura con datos de novelas del oeste -, pasando por El nombre de la rosa, o las obras de Oscar Wilde o David Lodge. Una verdadera antología literaria de la no-lectura tratada con gracia, agudeza...y un cierto sentido del juego en el que, como lectores, nos vemos un poco atrapados. Tal vez por esta  razón el autor elige unos textos y omite otros básicos en este campo, como  Si una noche de invierno un pasajero, de I. Calvino, verdadero vademecum de situaciones de no-lectura,  o Amnesia in literis, de P. Süskind, un homenaje al olvido de los libros leídos, o Los demasiados libros, de G. Zaid, una reflexión sobre la inutilidad de poseer y leer más de un cierto número de libros.

Concluyamos que Comment parler des livres que l’on n'a pas lus? no es un tratado teórico, ni un libro de consejos prácticos, ni un inventario de textos, sino un cúmulo de intuiciones, observaciones agudas y remembranzas literarias que harán que, ay, este libro no forme parte de nuestros libros no leídos.