Título Petita crònica d'un professor a secundària
Autor Toni Sala
Editorial Edicions 62 - Barcelona
Aparición 2002
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Episodios de indisciplina en las aulas, numerosas depresiones entre el profesorado, contingentes de alumnos que van pasando cursos sin resultados académicos mínimos, descenso general del nivel. Estas son las noticias que llegan del mundo de la enseñanza.

Podría ser, pese a todo, que la población estuviese mejorando sus conocimientos, pero parece que no. Los estudiosos registran un aumento del número de gente que casi no sabe leer ni escribir.

Estas realidades contrastan agudamente con los ideales. Una mezcla de espíritu ilustrado, democrático y sociológico ha inspirado a los pedagogos – cuerpo que pretende ser científico aunque se le acusa frecuentemente de ideológico – un conjunto de métodos para conseguir alumnos bien formados en conocimientos, civismo, creatividad, capacidad de análisis, solidaridad, trabajo en equipo, pacifismo, medio ambiente  y  otros aspectos.

Como los economistas, que parecen haber conseguido que  muchas de sus ideas hayan sido adoptadas por los políticos, los pedagogos también han influido decisivamente sobre ellos. La diferencia está en que la política económica ha logrado bastante sus objetivos, a diferencia de la política educativa.

En esta inmensa fábrica que es el sistema de enseñanza, la posición de Toni Sala es la de un humilde profesor. Humilde  y la más importante,  pues es necesaria  (no hay enseñanza sin profesor ) y es suficiente ( basta un sólo profesor  y un sólo alumno para que haya – y muy en serio – enseñanza).En otras instituciones los peones no son nada sin máquinas, ingenieros, edificios, dirigentes. En la enseñanza el protagonismo es enteramente del profesor frente a sus alumnos. El resto del personal – pedagogos, directores generales, ministros, gerentes, directores de centro – son algo más, pero no mucho más, que comparsas.

Toni Sala escribe realmente una crónica: el primer día de clase , la última reunión del trimestre, los problemas creados por el alumno vago, mal educado y agresivo, las reuniones de evaluación, las características de los libros de texto.

Gran mérito tiene, en primer lugar, haber  escrito las realidades del día a día. En ellas se refleja todo y se juega todo. Haber escrito, en segundo lugar, con habilidad. Proporcionar  elementos, en tercer lugar, para entender una profesión difícil y batalladora.

Toni Sala más bien espera una degradación de la enseñanza en los años por venir. Sería bueno contar con argumentos para contradecirle. Mas, ¿ dónde están ?