Aceite de almendra:
- aceite obtenido a partir de la amendra, de color claro y sabor
delicado que se emplea en el aliño de ensaladas.
Aceite de nuez:
- Aceite
con sabor muy afrutado que se emplea como condimento y para preparar
vinagretas. Se utiliza, además, en repostería para perfumar algunos
pasteles, aparte de aromatizar platos de pescado, aves y verduras.
- La producción de aceite de nuez es muy limitada; se trata, por tanto
de un aceite muy caro. Contiene pocas grasas saturadas y no se conserva
durante mucho tiempo, ni siquiera en una botella sin abrir.
Aceite de copra:
- Este aceite, también llamado aceite de coco, procede de la
pulpa de esta fruta y se presenta en estado sólido a temperatura
ambiente.
- Muy utilizado en la industria alimentaria para la elaboración de
chocolate, helados, margarinas, y como aceite de cocción, se emplea
además en la industria de los cosméticos, sobre todo para fabricar
jabones.
- Su contenido de grasas saturadas es elevado.
Aceite de sésamo:
- Este aceite, muy popular en la cocina oriental, se obtiene de
semillas de sésamo y se distingue por su rico y delicado sabor a
avellanas tostadas.
- Disponible en diversas variedades, se usa en especial para ensaladas,
parrilladas y como condimento.
- Su elevado punto de ebullición se sitúa a más de 230°C, pero hay
que prestar atención porque a temperaturas altas desprende un olor
desagradable.
- El aceite de sésamo se compone básicamente de grasas insaturadas.
Aceite de cacahuete:
- De color claro, su componente esencial son los cacahuetes
prensados y se emplea desde hace siglos en Sudamérica. - Muy resistente
al calor, soporta temperaturas superiores a 230°C; esta característica
lo convierte en un aceite ideal para las frituras.
- Su sabor poco intenso resulta adecuado para las ensaladas y sirve para
la preparación de margarina, mayonesa y vinagretas.
Aceite de colza:
- Es el que presenta el menor contenido de grasas saturadas (6%). Se
cree que produce un descenso del nivel de colesterol sanguíneo y que
posee efectos beneficiosos para el funcionamiento cerebral. Por su
carácter insípido sirve tanto para la cocción y las vinagretas como
en repostería; sin embargo, desprende un olor desagradable si se
calienta en exceso.
Aceite de cártamo:
- Se obtiene de las semillas del cártamo, planta originaria de Oriente,
se caracteriza por su aroma intenso y se emplea sobre todo en frío. Sin
refinar, con un suave sabor a avellana, es de color ámbar oscuro,
mientras que el refinado, de sabor neutro, es amarillo pálido. El
aceite de cártamo es pobre en grasas saturadas y se oxida con rapidez.
Aceite de pepitas de uva:
- Aceite pálido y delicado que procede, en su mayoría, de las pepitas
de la uva francesa e italiana. Muy apreciado por su sabor ligero y
afrutado, suele utilizarse en frío, sobre todo para macerar carnes y
preparar vinagretas. Este aceite no se espesa al guardarlo en el
frigorífico, por lo que resulta muy adecuado para la mayonesa. Su
contenido de grasas saturadas es poco elevado y se oxida enseguida.
Aceite de pipas de calabaza:
- se extrae de las pipas de calabaza y tiene un sabor muy
particular a frutos secos. Se emplea en el aliño de ensaladas.
Aceite de girasol:
- De color amarillo pálido, de sabor delicado y extraído de las pipas
de girasol, resulta muy adecuado para los salteados, la elaboración de
vinagretas y mayonesas, y la preparación de frituras dulces. Se suele
emplear para producir margarinas. Los dietistas lo recomiendan por la
gran proporción de ácidos grasos esenciales que presenta. Además, su
alto contenido de grasas poliinsaturadas y su bajo nivel de grasas
saturadas lo convierten en un producto muy saludable.
Aceite de palma:
- El aceite de palma, sólido a temperatura ambiente, se obtiene del
fruto de una especie de palmera africana. Su sabor y aroma ligeros se
adaptan a la perfección a cualquier empleo, desde frituras hasta
preparación de vinagretas. Es muy popular en las cocinas africana y
brasileña. Posee un 79% de grasas saturadas.
Aceite vegetal:
- Nombre comercial que se da a una mezcla de aceites de origen vegetal
cuyo principal componente suele ser el aceite de colza o de soja. A
pesar de que esta mezcla de aceites presenta un buen equilibrio de
ácidos grasos, contiene a veces aceites saturados como el de copra y el
de palma; por tanto, se recomienda leer atentamente la etiqueta que
informa de su composición. El aceite vegetal se destina sobre todo a
las frituras.
Aceite de soja:
- Aceite ligero, amarillento y untuoso que se obtiene de los granos de
soja. Se emplea por lo general en frío, como condimento, aunque en
América se utiliza sobre todo para la elaboración de margarina y
shortening, manteca para cocinar. Su perfume neutro lo convierte en el
principal componente de los aceites de mezcla llamados vegetales. Sólo
posee un 15% de grasas saturadas y presenta ácidos grasos que permiten
el control del colesterol de la sangre.
Aceite de germen de trigo:
- Aceite que se obtiene por prensado en frío del germen o con la ayuda
de disolventes. Se añade a los alimentos, a los que sirve de
complemento vitamínico. Constituye una fuente magnífica de vitamina E.
Aceite de maíz:
- Aceite de color ámbar, uno de los más utilizados en todo el mundo y
que se obtiene del maíz. Con escaso aroma y sin sabor es un ingrediente
muy práctico para la cocina y se usa, además, en la preparación de
vinagretas y margarina, y para freír. Contiene un gran número de
grasas poliinsa-turadas y ácidos grasos que permiten controlar el
colesterol. Se puede adquirir refinado o sin refinar.
Cuerpos grasos:
- Sustancias líquidas o sólidas que se utilizan para cocinar,
condimentar, ligar, emulsionar o conservar los alimentos, de origen
animal (mantequilla, manteca de cerdo, de vaca o de oca y sebo) o
vegetal (grasa vegetal, la mayoría de las margarinas, aceite de maíz,
de girasol y de nuez). Hay que controlar la cantidad de materia grasa
ingerida, sobre todo las grasas saturadas.
Ghee:
- Grasa animal purificada, muy popular en los países árabes y la
India, que se obtiene tradicionalmente de mantequilla de leche de
búfala. El ghee, que suele prepararse con mantequilla clarificada, se
utiliza como manteca para cocinar, en repostería y en la elaboración
de salsas. Es bastante caro y presenta un contenido de colesterol
elevado.
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