|
Prepare
la pasta con la harina, los huevos, una pizca de sal y unas gotas de
aceite. Extiéndala con el rodillo dándole 3 mm de grosor y córtela en
rectángulos de 7 x 10 cm. Blanquee estos rectángulos durante 1 minuto;
retírelos con una espumadera y enfríelos sobre una servilleta.
Caliente en una cazuela la mitad de la mantequilla, añada la cebolla,
la zanahoria, el apio y el perejil. Dore estos ingredientes a fuego
lento; añada el solomillo, el jamón y las setas. Remueva para que los
sabores se amalgamen y añada el seso. Cueza unos minutos removiendo de
vez en cuando, sazone con una pizca de sal y pimienta y añada una pizca
de nuez moscada. Vierta el vino y cueza a fuego vivo hasta que éste se
haya evaporado. Espolvoree con la harina y finalmente añada el puré de
tomate. Cueza a fuego medio hasta que la preparación adquiera la
consistencia de una salsa muy espesa. Retire la cazuela del fuego y
vierta su contenido en un cuenco, y enfríe la salsa para que aún se
espese más. Distribuya el relleno
en los rectángulos de pasta, enróllelos y vaya colocándolos en
una fuente refractaria enmantecada. Cubra los canelones con el resto de
la salsa de carne, el parmesano y la mantequilla restante cortada a
dados. Introduzca la fuente en el horno precalentado a 180º durante
unos 20 minutos, hasta que la superficies esté dorada. |