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Poner
a secar las cáscaras de las mandarinas hasta que estén quebradizas,
Colocarlas en un frasco, junto con el alcohol. Tapar y dejar macerar
durante 60 días. Endulzar con un almíbar a punto de hilo flojo,
preparado con el azúcar molido y el agua. Dar color con un caramelo
hecho con los dos terrones
de azúcar. Mezclar, pasar por filtro y embotellar. |