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PREPARACIÓN
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| Para
esta pasta, verdaderamente útil para la realización de los pastelillos
caseros, las dosis son las mismas que para el hojaldre,
y la única diferencia estriba en
su manipulación. Se acostumbra a reducir, por lo
menos en una cuarta parte, la cantidad de mantequilla, lo cual
hace que la pasta adquiera más cuerpo y sea menos ligera. Se diluye y
se amasa la pasta, poniendo de
una vez toda la mantequilla, sin estrujarla; acto
seguido se la rebaja, y ciertos profesionales la dejan reposar
durante un cuarto de hora,
lo cual puede suprimirse. A continuación se le dan cuatro
vueltas sin interrupción. Se extiende la pasta, según el tamaño
que se prefiera, se corta a la
medida deseada, evitando las mermas, y se deja
reposar de 15 a 20'. A continuación debe dorarse dos veces el
pastelillo con clara de huevo y con yemas batidas; cubrir la
superficie con pequeños recortes, utilizando la punta de un cuchillo, y
meterlo en el horno
inmediatamente sobre una plancha untada con manteca; si para
determinados pastelillos a la pasta se mezclan almendras
machacadas, no se debe abusar de ello, pues una cantidad excesiva
convertiría la pasta en algo
macizo en lugar de quedar hojaldrada. |
| Para personas |
| C.= cuchara sopera |
c. = cuchara de postre |
c.c. = cuchara de café |
5' = cinco minutos |
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