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Encender el horno y graduarlo a temperatura moderada.
Pelar los membrillos; cortar la parte superior con el propósito de darles
una forma más o menos esférica. Vaciar los membrillos, procurando no dañar
la parte inferior; de esta forma, se quitará la parte dura del centro y
las pepitas; ensanchar la cavidad así practicada. Cortar el limón
por la mitad; exprimirlo; rociar con este zumo los membrillos, con el fin
de que no se ennegrezcan. Untar de mantequilla una fuente de hornear;
colocar los membrillos en dicha fuente. Echar en un cuenco, la
mantequilla, crema de leche y los 150 gr. de azúcar; trabajar estos
ingredientes con la espátula hasta que la preparación se convierta en una
crema blanda, pero bien homogénea. Rellenar con dicha crema los membrillos
vaciados anteriormente. Espolvorearlos con las 8 cucharadas de azúcar en
polvo. Asar 35' en el horno ya caliente. Servir caliente. |