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Cocer
las patatas con piel, pelarlas y c
ortarlas a rodajas. Ponerlas a remojo en el vino blanco y escurrirlas si
no absorben todo el vino. Cocer los huevos duros y pelarlos. Limpiar la
lechuga, trinchar las nueces, escurrir el aceite y aprovecharlo para
preparar una
vinagreta.
Alińar las patatas una vez frías. Poner en una fuente grande las hojas
de lechuga. Disponer encima las patatas y encima los trozos de atún a
dados grandes. Decorar con los huevos duros a rodajas y los pedazos de
nueces. Servir a temperatura ambiente como entrante. Aumentando
las cantidades, y sobre todo el atún y los huevos, puede servir como
plato único de verano. El mojar con el vino blanco las patatas tiene
como finalidad ponerlas tiernas sin que absorban demasiado aceite. El
vino blanco podría reemplazarse por caldo. Puede ańadirse algún otro
ingrediente, como aceitunas, remolacha, pepino o tomate. |