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Poner
las pasas a remojo en un bol con agua tibia durante una hora. Preparar
una farsa mezclando el queso con el paté, la miga de pan, remojada en
leche y escurrida, y la mitad de las pasas. Rellenar el pollo con la
farsa. Coser la abertura. Derretir la mantequilla y dorar el pollo. Añadir
el coñac y flamearlo. Mientras subsiste la llama, echar el champagne
(que puede reemplazarse por vino blanco seco) y sazonar con sal y
pimienta. Tapar la cazuela y dejar que el pollo se reehogue a fuego
lento durante una hora y media. Diez minutos antes de acabar, añadir la
crema de leche y el resto de las pasas. Servir el pollo, acompañado de
champiñones salteados. |