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Remojar
la gelatina. Cortar los higos a dados y picar groseramente las nueces.
Batir el queso blanco escurrido con el roquefort, añadiendo sal y
cayena. Llevar la crema de leche a ebullición y echar la gelatina
escurrida. Incorporar una vez disuelta a los quesos. Añadir los dados
de higos y las nueces. Tapizar un molde de cake con papel plástico, que
desborde por arriba. Forrar con las láminas de mozzarella salpimentadas
haciendo que se encabalguen un poco. Verter la preparación de quesos.
Alisarlo. Tapar con las faldas del papel plástico y poner 6 horas en la
nevera. Tostar las almendras. Decorar con nueces y almendras y tomates.
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