Jabón

Para afilar las puntas de los imperdibles, clávalos en una pastilla de jabón.

  Puedes probar a limpiar los azulejos con agua y jabón y una pizca de amoníaco. Aclara y seca después.
  Una cremallera que no se deslice con facilidad puede untarse con jabón duro o con cera para remediarlo.
  Limpia los cepillos del pelo y de la ropa con agua jabonosa y un poco de amoníaco.
  Los objetos de alabastro conservan su brillo, lavándolos con agua, jabón y amoníaco.
  Limpia los objetos con baño de plata dejándolos dos horas en un baño de agua jabonosa caliente con bórax.
  Quita la mancha de café con una mezcla de yema de huevo y de glicerina. Lava luego en agua caliente y repasa el revés.
  Un poco de jabón seco o de cera virgen conseguirán que tus cajones se deslicen más fácilmente.
  Distribuye entre la ropa blanca los envoltorios de las pastillas de jabón de tocador para perfumarla.
  Los cristales de las gafas no se empañarán si los frotas con un poco de glicerina o de jabón y pasas luego una gamuza.
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