| Nácar |
Frota
con un poco de aceite los objetos de nácar. El aceite los protegerá y
dará brillo. |
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Si
tienes algún objeto de nácar y se te ha ensuciado, puedes limpiarlo con
una mezcla de agua y yeso. |
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Para
saber si un botón es de nacar o sintético agárralo en la mano. Los
botones de nacar se mantienen fríos al tacto. |
| Naftalina |
Los
granos de café atenúan el intenso olor de las bolas de naftalina.
Incorpora, pues, una bolsita a tus armarios. |
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Unas
bolas de naftalina en las estanterías de tu biblioteca mantendrán tus
libros a salvo de insectos. |
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Para
que los armarios y la ropa no huelan permanentemente a naftalina introduce
café molido en unas bolsitas y suspéndelas en el interior del armario. |
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Si
odias el olor a naftalina, reemplázala por clavo de olor. Su aroma es
vigorizante y fresco, y su efecto es casi tan activo como el de la
naftalina. Bastará con que pongas los clavos en una bolsita de muselina
colgada del armario o introducida en los bolsillos de las prendas que
cuelgan en él. |
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Las
bolas de naftalina dejan a veces huellas amarillas si las pones
directamente sobre las prendas de tela. Para evitarlo, puedes
introducirlas en las fundas de plásticos en que suelen venderse los
cepillos de dientes, practicando unos orificios en ambos extremos. |
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Una
media vieja puede servirte para echar en ella unas bolas de nafatalina y
colgarla de la varilla del guardarropa. |
| Naranja |
Masticando
unos trocitos de corteza de naranja conseguirás que te desaparezca el mal
sabor de boca. |