Renovar

No tires el viejo reloj de pared. Retira la maquinaria y sustituye la esfera por una foto. Resultará un marco fantástico.

 

Una esponja que se haya puesto viscosa recobrará su aspecto original si la dejas toda una noche en remojo en agua muy salada.

  Puedes salvar tu regadera metálica perforada si la taponas con un poco de lacre.
  Los objetos de bambú recobran su mejor aspecto frotándolos con zumo de limón.
 

Las cerdas de un cepillo recuperan su dureza sumergiéndolas en agua de alumbre, a razón de 60 gr. por litro.

 

Renovarás las prendas de lana que amarillean por el uso si metes en una bolsita piel de limón y la añades a la lavadora.

  Puedes recuperar una piedra de afilar algo gastada si la frotas con un papel de lija grueso.
 

Si la laca de uñas ha perdido su fluidez, introduce la botella unos momentos en agua caliente.

  Restaura el buen aspecto de los zapatos de gamuza sometiendo sus partes brillantes a un baño de vapor de agua y cepillando con cepillo de goma.
  Unos zapatos de gamuza muy estropeados pueden restaurarse frotando suavemente con un papel de lija fino.
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