Tabaco

Para eliminar el olor a tabaco de un cajón o de una caja espolvoréalo con borotalco y absorberá el olor.

 

Hay 3 motivos que explican que la gente se engorde cuando deja el tabaco:

  • la nicotina quema calorías (200 diarias, por 14 cigarrillos)

  • el tabaco quita el apetito, pues la nicotina se fija en los centros cerebrales, regulándolo.

  • el tabaco es una droga oral, y cuando una se quita de ella se tiene la tendencia a sustituírla por otra del mismo tipo: la alimentación. Con una preferencia por los alimentos azucarados o grasos.

 

Por término medio, cuando se deja el tabaco, los hombres ganan 2,8 kilos y las mujeres 3,8. Los más expuestos a poner kilos son los fumadores con más de un paquete diario y aquellos que ya tenían dificultades en mantener un peso estable. De ahí la necesidad de conocer algunos trucos:

  • lleva siempre encima un objeto que puedas manipular y llevarte a la boca si hace falta; un lápiz, por ejemplo.

  • no empieces un régimen estricto coincidente con tu abandono del tabaco. No se pueden perseguir dos objetivos a la vez.

  • evita los comisqueos, salvo que sean de alimentos bajos en calorías: rábanos, zanahorias, huevo duro, etc.

  • efectúa tres comidas diarias, más un par de tentempiés, procurando repartir bien la aportación calórica a lo largo de toda la jornada.

  • consume algún alimento feculento después de una de las comidas principales.

  • evita los azúcares rápidos, sobre todo las bebidas azucaradas.

  • suprime todo aquello que pueda "reclamar" un cigarrillo: alcohol, café, comidas especiadas, etc.

  • bebe mucha agua.

  El desagradable olor a tabaco frío persiste después de una comida o una cena donde se haya fumado mucho. Para prevenir este efecto puedes recurrir a los ambientadores, pero lo más efectivo es la vela, que capta y retiene el humo. Cuanto más numerosos sean los fumadores, mayor será la cantidad de velas necesaria. Para una reunión de treinta personas, por ejemplo, tienes que prever tres velas gruesas perfumadas.
Tacones Los tacones pueden protegerse. El truco consiste en aplicarles sucesivas capas de esmalte para uñas, cinco o seis capas. El esmalte debe ser incoloro y no hay que aplicar una capa hasta tanto la precedente no esté completamente seca. Este procedimiento no altera el color del calzado para nada, en todo caso le confiere un brillo mayor. Otro procedimiento para proteger los tacones consiste en rodear su extremo inferior con un trozo de cinta adhesiva de igual color al del zapato, pero ahí si que se ve una limitada por los colores.
Tapicería

Sillones y sofás tapizados se ensuciarán menos si al cepillarlos salpicas el cepillo con agua avinagrada.

 

La crema de afeitar puede servir perfectamente para limpiar la tapicería de los sillones.

 

Si se te cae aceite sobre la tapicería, echa enseguida sal para que absorba la grasa y evitar que manche.

 

Para limpiar la tapicería de sillones y sofás puedes preparar tú misma una espuma casera. Mezcla bien media taza de cualquier producto para el lavado de prendas finas con dos tazas de agua hirviendo. Deja que la solución se enfríe por completo y, con un batidor de varillas, bátela hasta lograr una mezcla espumosa. Usala como lo harías si la hubieras comprado preparada.

 

Para eliminar una mancha vieja del sillón o del sofá, prueba a tratarla de la forma siguiente: mezcla tres cucharadas soperas de un producto cualquiera para el lavado de prendas delicadas con una de vinagre y un litro de agua. Sumerge un cepillo en esta solución y frota con él la mancha hasta que desaparezca.

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