| Zapatos |
Después de haber
limpiado unos zapatos blancos, vaporízalos con laca de pelo para fijar el
producto. |
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Si has tomado la
precaución de vaporizar con laca de pelo los zapatos de tu niño pequeño,
después de haberlos limpiado, no te mancharán cuando lo cojas en brazos. |
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Si los zapatos te
aprietan, déjalos por la noche en el congelador. Al día siguiente te
vendrán a la medida. |
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Si los zapatos
nuevos te aprietan, échales polvos de talco en abundancia y verás como
la cosa mejora. |
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Si tienes
tendencia a desgastar las medias por los talones, aplica parafina en el
contrafuerte de los
zapatos. |
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Si tus wambas
blancas se ponen amarillas, sumérgelas en agua hirviendo, a la que habrás
añadido zumo de limón. |
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Si limpiando los
zapatos te has manchado el vestido con crema, puedes quitar la mancha
frotando con alcohol. |
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Si te sorprendió
la lluvia y los zapatos te quedaron empapados, puedes secarlos fácilmente
si eres precavida y tienes avena en tu despensa. Llena con ella dos pies
de media desparejadas, átalas con un nudo e introdúcelas en los zapatos
mojados. La avena absorberá la humedad. Y no tires el remedio: guárdalo
porque puedes volver a necesitarlo en otra ocasión. |
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Si te acabas de
comprar unos zapatos nuevos que te aprietan, en cuanto llegues a casa pon
un cazo de agua a hervir, coloca sobre la boca del cazo una rejilla, la
del horno puede servir perfectamente, y pon sobre ella tu par de zapatos,
boca abajo. El vapor ablandará el cuero en pocos minutos. Pero no dejes
que se enfríen, póntelos enseguida para que se adapten a las formas de
tus pies. |
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Los zapatos deben
limpiarse frecuentemente, no sólo por una cuestión de buena presencia,
sino porque así el cuero se conservará flexible y brillante, y el polvo
y el barro no se pegarán tan fácilmente a él. Si te pilló la lluvia y
los zapatos se mojaron, en cuanto llegues a casa, te los quitas, los
rellenas con bolas de papel de diario, que absorberán la humedad y
mantendrán su forma, y los pones a secar en un lugar alejado de cualquier
fuente de calor, como calefacciones o estufas. Cuando ya estén secos,
antes de embetunarlos, frótalos bien con media patata cruda. |
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