| Abeto |
Si pones un
recipiente con agua sobre el radiador para humidificar el ambiente, añade
unas agujas de abeto para perfumar. |
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Si
compraste un abeto con cepellón por Navidad, con la idea de trasplantarlo
posteriormente, es indispensable para que sobreviva tenerlo el menor
tiempo posible en un interior caluroso, y mantener el cepellón en un
nivel de humedad adecuado. Pasados los días de fiestas, el abeto
necesitará un plazo de tiempo para habituarse nuevamente a la temperatura
exterior; déjalo un par de días en un sitio fresco, pero a cubierto.
Transcurridos estos días, puedes trasplantarlo en la terraza o el jardín.
Es muy importante que lo reguemos regularmente y que lo protejamos
convenientemente contra el riesgo de las heladas. |
| Abono |
La ceniza
de leña no debe tirarse si se tiene jardín o macetas, pues constituye un
excelente abono para las plantas. |
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El poso del
café constituye un excelente alimento para tus plantas. |
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El agua,
sin salar, en que se hayan cocido las espinacas puede ser un buen abono
para los rosales. |
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El
césped recién segado es un abono formidable para las plantas del jardín. |
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Vacía
el contenedor del cortacéspedes y forma un montón de unos 15 cm. de
altura, como máximo, dale un par de vueltas para que se seque bien.
Rastrilla ligeramente el terreno junto a la base de las plantas y arranca
las malas hierbas. Distribuye la hierba cortada en un espesor de 5 cm.
Esta alfombra de césped seco proporcionará a las plantas la humedad
necesaria e impedirá la germinación de malas hierbas. |
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El
exceso de abono puede ser tan perjudicial como su total carencia. Conviene
iniciar las labores de abono en febrero/marzo, cuando los días empiezan a
alargarse. Si has trasplantado, espera un mes como mínimo antes de
abonar. Hay abonos de diversos tipos: los hay sólidos, de efecto
duradero, que ejercen su acción cediendo sus substancias nutritivas más
abundantemente al principio, menos después. Los hay líquidos que deben
disolverse en agua para suministrarlos sobre un terreno que ya se ha
regado con agua pura. El número de veces en que deben emplearse los
abonos podría regularse así: abona siempre que nazca una hoja grande, gérmenes
o capullos de flores a punto de abrirse. |
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Puedes
mejorar sin gran esfuerzo la calidad de la tierra de las macetas. Sólo
hace falta conseguir un recipiente provisto de un fondo perforado, para
que el agua pueda escurrirse sin problema, y depositar en él los posos
del café, del té y de otras infusiones; las pieles de plátano, de
manzana y de pera, bien troceadas; la pinaza y las hojas secas que puedas
recoger en el campo, también troceadas. Deja que la lluvia caiga sobre
este compuesto y revuélvelo de cuando en cuando. Al cabo de un tiempo
estará a punto para ser mezclado a la tierra. |
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No
deben abonarse las plantas recién trasplantadas hasta transcurrido un mes
desde que se efectuó el trasplante. Hay que dejarle tiempo a la planta
para que se habitúe a su nuevo emplazamiento, en el que, por otra parte,
ya hallará, de momento, las substancias nutritivas que precise. |