| Calceolaria |
Es
una planta de interior muy decorativa. Sus flores presentan tonalidades de
lo más variado: rojas, anaranjadas, amarillas o marrones e incluso pueden
aparecer punteadas de colores diversos. |
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Si
quieres mantener la floración de la calceolaria el más largo tiempo
posible, sitúa la planta a la luz, pero en sitios fresco y evitando los
rayos directos del sol. |
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La
calceolaria aprecia
tener su tierra siempre húmeda. Si la ves seca, sumerge la maceta en un
recipiente con agua, de modo que su nivel supere los bordes de la maceta.
Déjala así hasta que no se formen ya más burbujas; saca entonces la
maceta del baño y deja que escurra bien el agua sobrante. |
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Para
conservar la humedad de la calceolaria, pon la maceta sobre gravilla húmeda. |
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El
peligro mayor a que están expuestas las calceolarias es el ataque de parásitos,
y para luchar contra ellos deben pulverizarse con los productos adecuados
en cada caso. |
| Calcífugas |
Si
ves que las hojas de azaleas, gardenias, hortensias o rododendros
palidecen, amarillean y se secan en sus bordes, antes de caerse, quiere
decir que sufren de clorosis, es decir, de un exceso de cal en la tierra y
de un exceso de calcio disuelto en el agua de riego. Son plantas calcífugas
y no soportan bien estos excesos. Si la enfermedad se ha desarrollado en
ellas, tendrás que recurrir a productos comerciales específicos que
resuelven este problema, generalmente a base de sulfato de hierro que
aumenta la acidez del suelo. Pero estos problemas puedes evitarlos
utilizando tierra de brezo y regándolas con agua descalcificada. |
| Calor |
Las
plantas, incluso aquellas que más preparadas parecen para ello, como los
cactus, por ejemplo, sufren los efectos del excesivo calor. Por esto más
vale adentrarlas en la habitación o crearles una sombra con una celosía
u otro medio similar. En caso de necesidad puedes cubrirlas con un trozo
de papel de seda. Otros peligros que las amenazan en estos días calurosos
son la sequedad del ambiente y el aire enrarecido. Por ello resulta
conveniente ventilar las habitaciones, evitando que las plantas queden en
medio de una corriente de aire, y para humedecerlas lo mejor es
vaporizarlas frecuentemente con agua. |
| Caracoles |
Para librar
las plantas de su presencia, echa una capa de ceniza de madera o de serrín
sobre la tierra, alrededor del tallo. La gravilla también es efectiva.
Los caracoles tendrán auténticas dificultades para llegar hasta las
plantas. |
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Para
ahuyentar los caracoles, espolvorea en torno al tallo de las plantas
ceniza o polvo de carbón vegetal. |
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Pon
un plato sopero con cerveza como trampa para atraer los caracoles, y ahí
se ahogarán. |