Conservación

Para que un ramo de mimosa te dure más, antes de ponerlo en el jarro, sumerge sus tallos en agua hirviendo salada.

 

Añade 2 cucharadas soperas de vinagre blanco y 2 de azúcar al agua de las flores si el jarro es de cristal o cerámica para conservar las flores más tiempo.

 

Para que los ramos de flores que hemos comprado nos duren el mayor tiempo posible es aconsejable que hagamos lo siguiente. Por la noche envolveremos, tanto el jarro como las flores, en papel de diario, de forma que el aire pueda circular libremente entre ellas. Luego lo sacaremos al aire libre. Si la temperatura exterior fuera muy baja, lo dejaríamos dentro de casa, pero en la habitación más fresca y con una ventana abierta para reducir la temperatura. También es aconsejable que, cuando volvamos a casa, después de haberlas comprado, las dejemos un par de horas con los tallos completamente sumergidos en agua para que se recuperen del traslado.

 

Si las flores se marchitaran antes de tiempo, prueba a revivirlas mediante el procedimiento siguiente. Córtales un poco los tallos, llena un florero con agua caliente, introduce en ella las flores y ponlas en un lugar oscuro. Cuando el agua esté ya fría, puedes sacarlas y sustituir el agua caliente por agua fría.

 

Las flores te durarán más tiempo si por la noche las sacas al balcón o a la ventana.

 

Puedes salvar un ramo de rosas de la acción del tiempo. Sólo es preciso que dispongas de restos de velas blancas. Pon a disolver su cera en un cazo; en cuanto hayan licuado por completo, sostén por el tallo, invertida, una de las rosas, y sumérjela un momento en la cera líquida. Presta especial atención a que todos los pétalos de la flor resulten impregnados de cera. Sácala e introdúcela de inmediato en otro cazo con agua fría. Repite la operación con el resto de flores del ramo y pónlo luego a secar en un jarro de cuello alto.

 

Si el fin de semana compras un montón de plantas y luego resulta que no tienes tiempo de trasplantarlas todas, no las dejes amontonadas en un rincón del jardín hasta el fin de semana siguiente. Sácalas de sus tiestos y cubre el cepellón con un par o tres de paletadas de tierra bien húmeda. Te lo agradecerán.

 

Si quieres que tus herramientas de jardinería te sean verdaderamente útiles, tienes que cuidarlas. Una forma bastante sencilla y barata de hacerlo es llenando de arena una caja y vertiendo en ella el aceite viejo del coche, cuando se cambia. Mezcla bien el aceite con la arena. Cuando termines tus tareas de jardinería, clava la parte metálica de las herramientas en la arena un par o tres de veces. La arena las limpiará de los restos de tierra u hojas y el aceite protegerá el metal.

  Para prolongar la vida de las rosas  de un ramo, pela la parte de corteza de sus tallos que vaya a quedar sumergida en el agua del jarro. Si evitas que les dé el sol y les cambias el agua con regularidad, podrás conservar tus rosas hasta dos semanas. Por otra parte, muchas ramas de arbustos soportan mejor su vida en un florero si previamente se sumerge en agua caliente el extremo hendido de sus tallos.
Conservantes

Las flores quedan preciosas en un jarrón... el único inconveniente es que duran poco. Para aumentar su duración, mucho mejor que la clásica aspirina o el azúcar, disueltos en el agua del florero, es emplear un conservante para flores. Si se usa adecuadamente y en las cantidades justas, se consigue incluso duplicar la vida de las flores. Otra de las ventajas que tienen estos productos es que eliminan las bacterias en formación, con lo que nos evitaremos tener que cambiar el agua del jarrón. Basta con que se mantenga un nivel constante, añadiendo agua fresca, en la que habremos disuelto el conservante.

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