Efectos Las plantas grandes, como las palmeras, philodendros, etc, producen un mejor efecto aisladas, creando un centro de interés en la pieza, mientras que las plantas pequeñas con flores ganan si se las agrupa.
Embotellar

Para embotellar una fruta:

  • cuando sea todavía pequeñísimo, tanto como para pasar por el cuello de una botella, tiende una cuerda desde el árbol a un soporte cualquiera y sujeta una botella con papel adhesivo.

  • Introduce la fruta en la botella transparente.

  • A medida que la fruta crezca asegúrate de que la botella siga bien sujeta. Una vez madura, arráncala del árbol y caerá al fondo de la botella.

  • Llena la botella con cualquier jarabe y tápala.

Escalera Una vieja escalera de madera, renovada con una mano de pintura o de barniz, puede constituir un excelente soporte para unas plantas de interior. Es una forma de agrupar las plantas que, además de la ventaja de formar ese microclima tan necesario para su supervivencia, ofrece la posibilidad de constituir grupos de una gran belleza y efecto.
Espacio Aunque el balcón o la terraza no sean pequeños, seguro que parecen incapaces de albergar la cantidad de plantas que se quisiera cultivar. Por esto es importante aprovechar cada centímetro sin dejar espacios vacíos que, por otra parte, resultan poco estéticos. La solución más sencilla es usar jardineras de plástico, en vez de las clásicas macetas de terracota que suelen ser más caras, frágiles y que dejan espacios perdidos. Otra idea a tener en cuenta es la posibilidad de instalar estantes en las paredes a diferentes alturas para poner en ellos macetas con plantas trepadoras, de forma que toda la pared quede cubierta por ellas.
Espinas Si haciendo tareas de jardinería te clavaste una espina de cactus en la mano, haz lo siguiente: coge un pegamento universal, del tipo Imedio o similar, y extiende una capa sobre la zona afectada por el pinchazo. Cuando la película de pegamento haya solidificado, podrás quitártela fácilmente y se llevará consigo la espina.
Espuma La espuma de plástico es un soporte ideal para ramos difíciles, ya que tanto garantiza su sujeción como un buen nivel de humedad. Se vende en forma de bloques, que puedes cortar a tu antojo con un cuchillo. Antes de utilizarla debes ponerla unas horas en remojo para que se empape bien de agua. Para tenerla bien sujeta, basta con pegarla al recipiente con cinta adhesiva. Corta los tallos de las flores al bisel, ya que así podrás clavarlos mejor en la espuma, pero evita las rectificaciones: no claves un tallo hasta que no estés bien segura de que ése va a ser su lugar. Y no la sobrecargues, pues la pieza de espuma podría reventar.
Esquejes Los geranios pueden multiplicarse a partir de sus esquejes. La mejor época para hacerlo es la que va desde mediados de agosto hasta mediados de septiembre. Necesitas un esqueje de unos diez o quince centímetros de largo con, como mínimo, un par de hojas. Arranca las hojas sobrantes, así como las flores y los capullos. Introdúcelo en una maceta con una mezcla de turba y arena. Mete la maceta en una bolsa de plástico transparente, que actúe como si fuera una campana. De esta forma el aire conservará su humedad. Quita la bolsa de plástico a las dos semanas y trasplántalo a las diez a una maceta mayor. Durante dos o tres semanas conviene para el desarrollo de la planta que le elimines las ramificaciones superiores.
   
   
   
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