Flores

Procura comprar las flores en último lugar porque un transporte largo disminuye su duración:

  • Los floreros han de estar muy limpios.

  • Arranca todas aquellas hojas que vayan a ir sumergidas en el agua.

  • Corta los tallos con un cuchillo afilado, a ser posible, dentro del agua. La excepción son los crisantemos que son "alérgicos" al metal. En este caso rompe los tallos con la mano.

  • Renueva el agua a diario y recorta también diariamente los tallos.

  • trata de que por las noches estén frescas

  • evita que flores y frutas estén juntas. La fruta despide un gas que no les sienta bien.

 

A las flores no les gusta el manoseo. Una vez les hayas cortado el cabo de sus tallos en bisel, o aplastado ligeramente los que son leñosos, forma el ramo, ponlo en el jarro, y no lo ahueques cada dos por tres.  No las expongas a corrientes de aire y ponlas a resguardo del sol o del calor de un radiador de calefacción.

 

No te dejes engañar por aquellas que estén muy abiertas. Elige preferiblemente los capullos semicerrados y con color. Desconfía de los capullos pálidos y pequeños. Lo más probable es que no lleguen a abrirse. Compra las flores a primera hora de la mañana, y rechaza las que estén al sol. Sus tallos te indicarán el momento en que fueron cortadas; si están oscurecidos, quiere decir que se cortaron hace días e igualmente un aspecto viscoso traiciona una prolongada estancia en el agua.

Flores secas

Las flores secas no bailarán en el jarro si lo llenas de sal y le añades un poco de agua. La sal se solidificará e inmovilizará los tallos.

 

Las flores secas se te conservarán mejor si las vaporizas con laca del pelo.

 

Existen dos procedimientos para conservar la hortensia como flor seca:

  1. Corta las flores con tallos de un palmo, como mínimo, y ponlas en un jarrón con agua. Al cabo de unos días la flor se habrá secado completamente.

  2. Cuégalas boca abajo de una cuerda en un lugar seco y oscuro hasta que estén completamente secas.

 

Para preparar las flores secas, elige flores que todavía no se hayan abierto completamente, forma con ellas pequeños haces y cuélgalos a secar.

 

Puedes secar tus propias flores: dispón las flores que quieras secar en la bandeja del horno y enciéndelo a una temperatura de 60º. Introduce en él la bandeja con las flores, dejando su puerta abierta. Transcurridos 40 minutos, puedes retirar las flores, que ya estarán secas. Los hornos de aire caliente son los más apropiados para este procedimiento de secado que puedes aplicar a casi todas las flores. De todos modos, para proteger su fragilidad, una vez secas, lo mejor es que las vaporices bien con laca para el pelo.

  El mejor sistema para quitar el polvo y la suciedad acumulada en una ramo de hojas o de flores secas es sometiéndolo a la corriente de aire de un secador de pelo. El polvo volará sin que corramos el peligro de romper los frágiles tallos del ramo. Pero si este mismo ramo está ya tan sucio que nada lo puede salvar, no lo tires todavía. Compra un bote de purpurina oro o plata, en aerosol, y pulveriza el ramo con ella hasta que quede completamente cubierto.
Flor de pasión

Es una trepadora que debe su nombre al hecho de que sus espectaculares flores recuerdan a algunos elementos de la pasión de Cristo. Puedes plantarla tú misma, partiendo de las semillas de su fruto, el maracuyá. Coge con una cucharilla un par de semillas y límpialas. Ponlas simplemente sobre una maceta con tierra, sin cubrirlas. Asegúrale una humedad alta, en un lugar sombreado y con temperaturas que oscilen entre los 20 y 25o. Normalmente tras un par de semanas tendrás las primeras hojas de una planta que pondrás en lugar soleado y protegido del viento. Abónala cada semana durantes las épocas templado-cálida y cálida, y riega bien. Menos, en la estación fría, pero sin dejar en ningún momento que la tierra se seque.

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