| Gardenia |
Esta
planta, llegada del Lejano Oriente, tiene fama de difícil cultivo. Sin
embargo, vale la pena preocuparse un poco por ella porque, además de
tener unas flores de una belleza extraordinaria, poseen también un
perfume embriagador. La gardenia florece normalmente de verano a los meses
de otoño. No obstante, en invierno también podemos comprar gardenias con
sus capullos a punto de floración. Comprueba, de todos modos, que si la
tienes que trasladar esté bien protegida contra el frío. La gardenia no
tolera más que un agua muy pobre en cal. Si la riegas con agua del grifo,
que no sea antes de haberla dejado reposar unas horas. En invierno se la
ha de regar una vez por semana y, entre marzo y agosto, de dos a tres
veces. En primavera y verano vaporízala frecuentemente y abónala cada
quince días.
|
| Gatos |
Si
tus plantas tienen que convivir necesariamente con un gato y éste tiene
la mala costumbre de escarbar en la tierra de las macetas, un método
sencillo y barato para mantenerlo alejado y salvar las plantas es situar
unas pieles de naranja al pie de los tallos. |
| |
Aléjalo
del tiesto, enterrando en él, a muy poca profundidad, algunas bolas de
naftalina, cuyo olor, detestable para los gatos, percibirá su delicado
olfato.
|
| Geranio |
Los
geranios pueden multiplicarse a partir de sus esquejes. La mejor época
para hacerlo es la que va desde mediados de agosto hasta mediados de
septiembre. Necesitas un esqueje de unos diez o quince centímetros de
largo con, como mínimo, un par de hojas. Arranca las hojas sobrantes, así
como las flores y los capullos. Introdúcelo en una maceta con una mezcla
de turba y arena. Mete la maceta en una bolsa de plástico transparente,
que actúe como si fuera una campana. De esta forma el aire conservará su
humedad. Quita la bolsa de plástico a las dos semanas y trasplántalo a
las diez a una maceta mayor. Durante dos o tres semanas conviene para el
desarrollo de la planta que le elimines las ramificaciones superiores.
|
| |
En
verano, los geranios han de regarse de forma regular. Requieren bastante
agua, pero, cuidado, la humedad estancada les pudre muy fácilmente las raíces.
Por consiguiente, es mejor esperar a que la tierra esté algo seca. Una
forma de enterarse del estado de humedad de la tierra en la capas
profundas es introduciendo una varilla metálica. Si al sacarla lleva
tierra húmeda, quiere decir que todavía puedes esperar a regar. Corta
siempre las flores y las hojas marchitas de lo geranios.
|
| |
Los
geranios se sienten tan a gusto en un balcón orientado al sur como en uno
orientado al este o el oeste, con su sol matinal o de poniente,
respectivamente. Y florecen hasta octubre. Los hay de flor roja, rosa,
blanca, violeta o bicolor, de flor simple y de flor doble, de crecimiento
vertical, y colgantes. Combinan a la perfección con otras plantas, como
margaritas blancas o - en lugar algo sombreado - fucsias. Son plantas que,
en verano, requieren riegos abundantes, aunque siempre procurando no
inundar sus raíces. Hay que cortar con un cuchillo afilado tanto sus
hojas como sus flores secas. Abónalos semanalmente. Entre mitad de agosto
y mitad de septiembre puedes proceder a plantar esquejes. Deben tener
entre 7 y 10 centímetros y poseer como mínimo un par de hojas bien
formadas.
|
| |
Los
vulgares geranios trepadores, si los modelas a tu gusto y los sitúas en
un lugar en que puedan recibir su ración de sol, pueden darte la cascada
de flores más espectacular. |
| |
Unos
investigadores norteamericanos, que estudiaban el maíz y otros vegetales,
han descubierto que las plantas emiten un cierto chillido cuando se
sienten faltas de agua. No son evidentemente aullidos, pero sí una
especie de queja cuya frecuencia es inaudible para el oído humano y que sólo
puede captarse con aparatos supersofisticados. La explicación que dan es
muy simple: estos gritos provienen de la ruptura de los vasos que
aprovisionan de agua y alimentos a las hojas de estas plantas. Por
consiguiente, riégalas si quieres dormir en paz.
|
|
Gladiolo
|
Para
evitar que todos te florezcan a la vez, plántalos por grupos, manteniendo
un intervalo de quince días entre grupo y grupo. Así podrás obtener
flores sin interrupción durante una temporada más larga. Calcula que
entre la fecha de plantación de los gladiolos y la de su floración
suelen transcurrir de 90 a 110 días.
|
|
Glicerina
|
Vierte
unas gotas de glicerina en un paño y frota las hojas verdes de las
plantas de interior con él. Verás que el resultado es magnífico y, además,
que la glicerina tiene la virtud de repeler el polvo.
|
| Guantes |
Ponte
guantes si tienes que manipular rosas o cualquier otra flor que tenga
espinas. |
|