| Hortensia |
La hortensia
necesita una tierra ácida para crecer y florecer. La que más aprecian es
una mezcla de turba y brezo. |
| |
Hay
que regarla abundantemente en primavera y verano, sin que quede encharcada
el agua en la tierra, procurando que tenga un buen sistema de drenaje. |
| |
Si
el agua de la zona en que vives es muy calcárea, echa un puñado de turba
al agua de la regadera. |
| |
Una
vez las flores se han marchitado, poda todos los tallos que hayan
florecido lo más abajo posible. |
| |
Si
quieres obtener flores azules, añade a la tierra antes de la floración
unos clavos oxidados, polvo de pizarra o sulfato de hierro. De todos
modos, ten presente que en los centros de jardinería se venden preparados
a este fin. |
| |
No
trates de hacer azulear una hortensia cuyas flores sean de un blanco puro.
No lo conseguirás, seguirán siendo blancas. |
| |
Las
hortensias de un color rosa oscuro tampoco se prestan a este tratamiento,
puesto que suelen dar unas flores de un color heces de vino que no a todo
el mundo gustará. |
| |
Si
quieres que las flores de la hortensia sean mayores, arranca las hojas que
se encuentren justo debajo de la flor cuando ésta empiece a abrirse. |
| |
El
lugar que les corresponde a las hortensias es la semisombra, donde sus
colores se mantienen más vivos. A pleno sol se quedan chaparras. Por lo
que se refiere a la tierra, únicamente rechazan el exceso de cal. Son
plantas sedientas por naturaleza y por consiguiente soportan muy mal la
sequía. Las satisfarás plenamente si, después de haberlas regado,
extiendes en torno a su tallo una capa de unos cinco centímetros de turba
humedecida; este colchón impedirá que el agua se evapore fácilmente y
te ahorrarás un riego de cada dos.
|
| |
Las
hortensias quieren estar en un lugar fresco, aireado, claro, pero lejos
del sol directo. Hay que regarlas frecuentemente con agua que no lleve cal
en disolución. Un baño de cuando en cuando tampoco les perjudica. Abónalas
semanalmente.
|