Cama Una cama ha de ser firme, pero no dura; debe posibilitar un contacto mórbido, y simultáneamente sostener toda la espalda en el colchón.
  Los fabricantes suelen ofrecer cuadros de correspondencias entre peso del cuerpo y firmeza de la cama. prueba y compara distintos tipos, y no dudes en tumbarte literalmente en ellas, en la posición que sea la tuya y con una almaohada bajo la cabeza.
  La cama de 140 x 190 cm. tiende, cada vez más, a ser reemplazada por la de 160 x 200 cm., más espaciosa y cómoda.
  Si existe una diferencia de peso importante entre los miembros de una pareja, el problema tiene solución: una cama con un solo somier y dos colchones, o dos somieres con dos colchones.
  No olvides que un colchón nuevo sobre un somier viejo se estropea antes. Más vale que escojas primero el colchón y luego el somier adecuado, todo de la misma marca.
  Ten presentes las incompatibilidades, como, por ejemplo, un colchón de latex sobre un somier de muelles o un somier articulado para determinados colchones de muelles. Una mala asociación provoca un deterioro prematuro del colchón.
Carcoma La carcoma puede ser una aliada para descubrir falsificaciones. No por el hecho de que un mueble aparentemente antiguo lleve trazas de carcoma quiere decir que lo sea realmente. Actualmente se practican agujeros con máquina que se asemejan mucho a los de la carcoma. Introduce una aguja de media o una horquilla en el orificio; si se hunde, el agujero será falso, porque la carcoma excava sus galerías en paralelo a la superficie, y sus orificios tienen escasa hondura porque forman un codo a muy poca profundidad.
Centros de mesa Tiñe con el color que más te guste el agua de un centro. Mete dentro unas cuantas flores y ponlo todo en el congelador. A la hora de la comida o de la cena, lo sacas a la mesa. Con el calor del ambiente el agua se irá descongelando y las flores aparecerán frescas y llenas de olor.
  Introduce una ensaladera pequeña en otra de tamaño bastante superior y vierte agua en ésta hasta que sus bordes respectivos estén nivelados. Cruza sobre ella dos tiras de cinta adhesiva que mantengan las ensaladeras concéntricas. Pela y corta en rodajas algunas frutas como kiwis, naranjas, etc y déjalas caer entre ambas ensaladeras. Ponlas a congelar durante una noche; echa una segunda capa de frutas y vierte agua hasta que llegue al borde de las ensaladeras. Congélalas otra vez. Para desmoldar la ensaladera de hielo, llena con agua tibia la ensaladera pequeña y retírala con cuidado. Sumerge después la ensaladera grande en agua tibia y retira cuidadosamente la de hielo. Guárdala en el congelador hasta el momento de llenarla con una ensalada de frutas, un sorbete, etc.
 

Cardos, piñas, nueces, etc. pueden adquirir un aspecto nuevo, una calidad decorativa distinta, si les das un baño de lejía. Utiliza recipientes de cristal para supervisar en todo momento el proceso de decoloración. La duración del baño varía con las especies y con la tonalidad que tú prefieras; las nueces, por ejemplo, se decoloran enseguida; los cardos pueden resistir más tiempo, algunas piñas deberás tenerlas en remojo incluso hasta 48 horas. Luego las escurres cabeza abajo. El centro que consigas resultará espectacular.

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