Centros de mesa Prepara un centro a base de las clásicas lamparillas votivas, esas velas que se emplean actualmente en los calienta bandejas o teteras. Quítales el recipiente metálico en que se alojan, llena una bandeja o un recipiente de poca altura con agua, echa las velas en el agua, donde flotarán, y acaba la decoración añadiendo pétalos de flores. Si tienes ocasión, sabe que los pétalos de camelias producen un efecto de gran impacto.
Chimenea
  • Si pretendes poner una chimenea, comprueba que exista un conducto de suficiente capacidad en el lugar donde quisieras instalarla  y haz que un profesional verifique su estanqueidad.

  • Asegúrate de que tanto el suelo como la pared contra la que se apoyará la chimenea tienen la resistencia requerida: ni pensar en instalar un modelo monumental contra un tabique o una pared demasiado delgada.

  • Piensa también en aislar a conciencia la pared contra la que se instalará la chimenea y, evidentemente, con materiales apropiados.

 
  • No olvides que el buen funcionamiento de una chimenea no depende del azar: las dimensiones del conducto de salida deben ser propor-cionales a las del hogar; si el conducto es demasiado corto, el tiro será deficiente. En definitiva, conviene que un profesional intervenga en el asunto.

  • Precisamente por esto, y, debido a que el precio de una instala-ción es respetable, conviene que solicites presupuestos a más de un profesional.

  • Para economizar energía, sin perder en espectáculo, opta por un modelo cerrado: su rendimiento es muy superior al de la chimenea tradicional.

  • Cualquiera que sea el tipo elegido, procede a deshollinarlo una vez al año.

Cocina.

Cuando vayas a renovar la cocina.

  • consulta las revistas y los catálogos para escoger un estilo que satisfaga a todos los miembros de la familia.

  • levanta un plano del lugar en que consten con precisión el lugar que deben ocupar los armarios, medidas que deben tener, sentido de apertura de las puertas, situación de puertas y ventanas, tomas eléctricas, acometidas de agua y de gas, etc.

  • visita distintos puntos de venta para estudiar: número de modelos existentes, garantías ofrecidas, solidez, estilo, servicios (consejos de montaje, entrega a domicilio o no, direcciones de operarios que lo instalen o instalación comprendida en el precio de los muebles).

  • establece un presupuesto, evalúa el tiempo de que dispones y tus aptitudes y disposición como bricoladora para decidir entre una cocina en kit, que tendrás que armar tú, o un modelo ya montado. Cuenta un 10% más sobre el precio total de los muebles si debes contratar un operario para que te los instale.

  Para iluminar las superficies de trabajo, lo ideal es una ristra de linestras, que se puede disimular bajo los estantes o los armarios, y que proporcionan una luz cálida, o unos focos empotrados en ese mismo sitio. Si tienes mesa para comer en la cocina, ilumínala por medio de una lámpara colgada y procura que quede lo bastante baja como para evitar que la fuente de luz ciegue o deslumbre a los comensales.
 

Errores a evitar cuando se proyecta una cocina:

  • Un fregadero demasiado pequeño: aunque tengas lavaplatos, piensa que habrá que lavar piezas grandes, cazuelas, sartenes, ollas, etc.

  • El fregadero excesivamente alejado del lavaplatos.

  • La zona de comer demasiado cerca de los fogones.

  • El botellero justo al lado del horno.

  • Los ángulos demasiado vivos y los tiradores agresivos, de aquellos que cada vez que los tocas es un rasguño seguro.

  • El colgador de los trapos dentro de un armario.

  • Las pinturas excesivamente brillantes y de tonos oscuros, pues cada dedo que las toca deja huella.

 

Para no equivocarte cuando remodeles la cocina:

  • Levanta un plano detallado, indicando donde quieres las tomas de corriente y la salida de agua.

  • No dudes en integrar un mueble antiguo en la cocina, aunque los restantes sean modernos.

  • Adapta la altura de los muebles y, sobre todo, de los mármoles y el fregadero a tu talla. Si no, tu espalda lo pagará caro.

  • Piensa en iluminar convenientemente el fregadero y en disponer un par de focos halógenos orientables en la zona más alta de la pieza.

  • Mezcla distintos modelos y tipos de muebles para evitar una apariencia monótona y romper con el estilo de laboratorio.

  • Intercala estantería abiertas entre los muebles con puerta para aligerar el conjunto.

  Si tienes previsto renovar tu cocina, antes de pensar en elegir el mobiliario, los revestimientos, etc., es imprescindible que empieces por planificar su distribución. Esta tarea te resultará más fácil si te atienes a este principio: en una cocina tiene que haber tres áreas fundamentales de trabajo, a saber: preparación, cocinado y fregado. La disposición de los muebles y elementos debe efectuarse siguiendo este principio; así los cuchillos, por ejemplo, es lógico que se guarden en las proximidades del área de preparación, que es donde se van a usar, así como las cacerolas deben estar junto al área de cocinado por la misma razón.
  Si tienes posibilidad de elegir, la forma de U para una cocina es de las más recomendables. Por una parte, porque esta disposición ofrece una amplia superficie de trabajo y, por la otra, porque permite un considerable ahorro de energía a quien guisa en ella, ya que todo queda al alcance de la mano. De todos modos, esta forma sólo es aconsejable cuando la instalación se prevé definitiva, pues, en caso de un traslado, los muebles que la componen difícilmente se adaptarán sin problemas a otras formas. Elige el modelo de muebles que desees, pero, en cuanto a color, trata de ceñirte al blanco o a colores claros. Un modelo color madera, por ejemplo, sobre todo si es oscura, recargará mucho la cocina y la hará parecer más pequeña.
Colcha

Las colchas tienen un gran peso en la decoración, dado que la superficie que ocupan en el dormitorio, sobre todo si éste es pequeño, es relativamente importante. Del cubrecama depende el ambiente de la habitación, tanto si se subordina a la decoración del dormitorio como si es él quien otorga estilo a toda la pieza. El cubrecama no puede disociarse tampoco de la cabecera ni de la base de la cama. Por esto, antes de escoger una colcha, recuerda que:

  • El uso que se vaya a hacer de él es determinante a la hora de la elección. El tejido puede ser poco resistente si su carácter es meramente decorativo, pero si la cama ha de servir de sofá, escoge una tela resistente y, de ser posible, lavable.

  • Tanto en un caso como en otro, el cubrecama debe armonizar con el ambiente del dormitorio y con la propia cama.

  • Puede combinar con las paredes, con el suelo, con las butacas o con las cortinas, bien sea por una yuxtaposición de tonos o por un refinado contraste de colores. De todos modos, es imprescindible que en la decoración del dormitorio haya algo que recuerde el tono de la colcha.

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