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Las guirnaldas de
adorno forman parte de la decoración típicamente navideña. Y no son difíciles
de hacer. Basta con que te hagas con un alambre grueso de longitud
suficiente para el tamaño de la guirnalda que quieras hacer. Hay que
darle la clásica forma circular, enganchando los dos extremos. Este
alambre puedes vestirlo con lo que te apetezca; desde piñas y hojas
secas, hasta las clásicas ramas de abeto o, si éstas te faltan, puedes
sustituirlas por otras de ciprés. Las ramas se fijan al alambre central
por medio de otro alambre mucho más delgado. |