Afilar

Para afilar las puntas de los imperdibles, clávalos en una pastilla de jabón.

 

Puedes recuperar una piedra de afilar algo gastada si la frotas con un papel de lija grueso.

 

Si las cuchillas del triturador de cocina requieren un afilado, tritura unos cubitos de hielo. Se afilan solas.

 

Una aguja de coser roma puede recuperar su agudeza  atravesando con ella por varias veces un papel de esmeril.

 

Para afilar unas tijeras que no cortan y como remedio de urgencia, coge una botella de cuello estrecho, y haz como si lo quisieras cortar con las tijeras. Este efecto de frote de las hojas contra el vidrio de la botella actúa como un ligero afilado.

Aguarrás

Si has usado aguarrás para quitar una mancha, eliminarás su olor pasando un paño embebido en alcohol por la mancha.

 

Las manchas de alquitrán, en tejidos de hilo o de lino, se quitan con aguarrás.

 

Una bañera amarillenta recobrará su esplendor si la frotas con una solución de sal y aguarrás.

 

Una mancha de betún empieza por disolverla en trementina, y lava después con agua tibia y jabón.

 

El betún de zapatos que se ha secado recuperará su textura primitiva con unas gotas de aguarrás.

a b c d e f g h i j k l ll m
n ñ o p q r s t u v w x y z