Decapante térmico

Un decapador térmico, de aire caliente, puede servirte para otras muchas cosas, además de para quitar la pintura. Sobre todo si tiene un regulador de potencia. Algunos incorporan accesorios específicos para diversos trabajos. Cuanto más potente sea el aparato más utilidades tiene y mayor rapidez de trabajo te permite. Aquí tienes algunas de las cosas que podrás hacer con él:

  • descongelar una cerradura.

  • descongelar una tubería.

  • activar un proceso químico que requiera calor.

  • dilatar piezas metálicas para facilitar su desarme.

  • secar superficies.

  • acelerar el proceso de secado de colas y pegamentos.

  • reblandecer adhesivos.

  • reblandecer tubos de plástico para facilitar su corte.

  • quitar la masilla de un cristal.

Decapantes

Si tienes que decapar un mueble de madera con un decapante químico, lo más aconsejable es que trabajes al aire libre o, como mínimo, en espacios muy bien ventilados:

  • ponte mascarilla para evitar inhalar tanto el polvo como los vapores tóxicos de los productos que utilices.

  • lleva también guantes especiales y gafas protectoras; una salpicadura podría alcanzarte los ojos...

  • ten en cuenta que los decapantes químicos son productos cáusticos e inflamables. Manténlos, por consiguiente, alejados de cualquier llama o fuente de calor.

Decapar

Para decapar una silla metálica, aplica con una brocha una capa espesa de decapante químico, dejando actuar el producto el tiempo indicado por el fabricante.

  • Ten presente que los decapantes exhalan vapores nocivos por lo que conviene trabajar en el exterior o con una buen vantilación.

  • Cuando la pintura se levante, ráscala con una espátula o un cuchillo. Aplica luego una o dos capas más de decapante para eliminar los restos de pintura.

  • Elimina los últimos restos con un cepillo metálico y lava con agua la silla.

  • Pule el metal con una tela esmeril fina o lana de acero, en seco o con un poco de petróleo si hubieran restos de óxido. Seca con un paño suave.

 

Antes de volver a pintar un objeto que decapaste, protege el metal con un producto antióxido preventivo.

 

Para que el decapante químico no se seque cuando lo apliques a un objeto que tiene muchas capas viejas de pintura, toma la precaución de envolverlo en una hoja de plástico.

 

Si vas a decapar un objeto de madera por medios térmicos (soplete o pistola de aire caliente), ten cuidado si lleva algunas piezas metálicas de poco grueso porque el calor podría deformarlas.

 

Si lo que vas a decapar es una superficie plana, utiliza un decapante en gel que puedas aplicar con un pincel o una brocha.

 

Si vas a decapar superficies verticales, redondeadas, con relieves o molduras, etc., más vale que recurras a un producto en polvo que haya que disolver en agua para formar una pasta y aplicarla con espátula.

 

Los lugares de acceso difícil pueden decaparse por medio de un decapante en aerosol.

 

Cuando la pintura se resquebraja o hincha, ráscala por medio de una espátula o de un cepillo de púas metálicas. Aclara luego con abundante agua.

a b c d e f g h i j k l ll m
n ñ o p q r s t u v w x y z