| Flores prensadas |
Corta
flores y hojas para prensarlas. Las más a propósito para ello son las
margaritas, helechos, hierbas etc. Sigue el siguiente procedimiento:
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pon
las flores u hojas entre dos trozos de papel secante e introdúcelo
entre las hojas de un libro para prensarlas.
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espera
unas cuantas semanas. Pégalas sobre una cartulina, formando un bonito
dibujo.
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elige
el marco que más te guste.
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también puedes
prescindir del marco y envolver la cartulina en plástico autoadhesivo
trasparente.
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| Flores secas |
Las
combinaciones de formas y colores que se pueden conseguir con unas flores
secas son innumerables. Para secarlas, tienes tres procedimientos:
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secado
al aire: cuelga los ramos de flores, cabeza abajo, de una cuerda en un
lugar fresco, envolviendo el tallo con gomas elásticas para formar un
ramo prieto.
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secado
a la sal: pon las flores, poco más que capullo, en un recipiente con
sal bien seca. Echa más sal por encima hasta cubrirlas. Déjalas
secar así, en el recipiente, por espacio de una semana
aproximadamente.
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secado
al horno: se disponen, espaciadas, sobre la bandeja del horno, y se
secan a una temperatura de 60o, dejando la puerta del horno
abierta, durante una hora aproximadamente.
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| Fluorescentes |
El
principio de funcionamiento de los fluorescentes no se basa en la
incandescencia de un filamento, debido a lo cual su duración es
incomparablemente mayor. La segunda ventaja de los fluorescentes procede
del hecho de emitir gran cantidad de luz con un consumo muy escaso. Una
bombilla fluorescente de 15 watios equivale a una incandescente de 75. Las
llamadas bombillas compactas combinan el aspecto de las bombillas normales
con las ventajas de los fluorescentes y constituyen una ventajosa
alternativa a las bombillas de incandescencia en aquellos lugares en que
la luz está encendida de continuo. |
| Fórmulas |
Para
reparar las fisuras que aparecen en las piezas de marfil prepara una pasta
compuesta por 3 cucharadas de blanco de España, 2/3 de cucharada de agua
y 1/3 de alcohol de 90o. Rellena la fisura y deja que la pasta
se seque. Repite la operación. Una vez completamente seca, saca brillo
con una gamuza mojada en leche. |
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Si
un mueble barnizado se te rayó, puedes remediar el desaguisado aplicando
una solución compuesta por 1 parte de parafina por cuatro de bencina
(tomando las precauciones necesarias al tratarse de un producto
inflamable). Calienta la solución al bañomaría y cuando esté tibia,
aplícala. Extiende una capa delgadísima, y una vez seca, frota
enérgicamente con un paño de lana. |
| Forrar |
Siempre que
debas revestir un tablero fino, tanto si se trata de empapelarlo como de
aplicarle tela o corcho, tendrás que forrarlo por ambas caras para evitar
que el tablero se alabee. De esta manera las tensiones producidas por el
adhesivo se compensan. Evidentemente no tienes porqué revestirlo con el
mismo material; puedes emplear papel de embalaje, por ejemplo, para el
reverso, pero eso sí, aplicando la misma cola. |
| Fregadero |
Si
en tu fregadero de loza blanca ha aparecido una grieta que lo afea, puedes
disimularla fácilmente recurriendo a la ayuda de uno de esos correctores
de pasta blanca que se emplean para corregir los errores tipográficos de
las máquinas de escribir. Se trata de un producto sólido, resistente al
agua y que no se pone amarillo con el tiempo. Te resultará una reparación
más económica que tener que cambiar el fregadero. |
| Fugas |
Además
de proteger contra las fugas de agua, la silicona también puede evitar
corrientes de aire intempestivas, el polvo y el ruido. Su aplicación es
sencilla: tras limpiar la superficie de aplicación con un trapo
humedecido en acetona, sitúa la pistola dispensadora en posición oblicua
a la junta que pretendas sellar. La dosis aplicada puede alisarse con el
dedo, previamente impregnado en agua con jabón para evitar que luego te
quede pringoso. |
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