Tacos

Si hay que pone un taco en un azulejo o baldosa,

  • ponlo, de ser posible en una junta ente dos pieza. De esta manera te evitas enfrentarte con la superficie vitrificada.

  • Si no es posible, aplica a tu taladro una broca de tungsteno y empieza a taladrar a baja velocidad. Una vez atravesada la capa brillante de la baldosa, puedes aumentar ya la velocidad de perforación.

  • De todos modos, para evitar desviarte y que la fresa resbale sobre el azulejo, puedes marcar el punto con una tira de esparadrapo o, mejor, de papel autoadhesivo. La broca no resbalará.

  • En el caso de que no tengas a mano una broca de tungsteno, un sistema casero de arreglar el problema consiste en coger un clavo, situarlo en el punto en que quieres perforar y darle un pequeño martillazo que haga saltar el punto de vidrio en que quieres perforar. Una vez realizado, podrás perforar como si se tratara de una pared normal.

 

Para evitar el polvo provocado po el taladro cuando se perfora una pared, coge el aspirador, ponle la boquilla especial para rincones, sitúate junto a quien empuñe el taladro y aplica la boquilla del aspirador unos centímetros por debajo de la broca. Pon el aspirador en marcha y te recogerá todo el polvo que, de otra manera, se hubiera esparcido por la habitación.

  Para poner un taco en la pared:
  1. elige para el taladro una broca del mismo diámetro del taco que vayas a colocar.

  2. haz el agujero en la pared con el taladro, lo bastante profundo como para que el taco no sobresalga de la pared. La mayoría de taladros incorporan una guía milimetrada que se puede sujetar al taladro y que sirve de tope. Sólo tienes que tomar la medida del taco, ajustar la guía a esa medida y perforar tranquilamente la pared: la máquina detendrá su avance en ese punto.

  3. introduce el taco en el orificio con la mano y luego dale un par de leves golpes con el martillo para acabar de introducirlo, con cuidado para no golpear y estropear la pared alrededor del taco.

  4. ajusta el objeto que pretendas sujetar a la pared, teniendo cuidado en que el agujero del objeto coincida exactamente con el del taco.

  5. mete la punta del tornillo con la mano, dale un par de giros y luego acaba de atornillar con el destornillador correspondiente a la medida del tornillo.

Taladro

Si vives en una casa cuyas paredes son de ladrillo, sin trazas de hormigón, con un taladro de 500 watios, sin percusión, tienes más que de sobras. Si las paredes fueran de hormigón, tendrías que contar con un taladro a percusión. Si, además, te gusta efectuar trabajos en madera y metal, cómprate un taladro de 500/600 watios como mínimo, puesto que estos materiales fatigan mucho el motor. Y si tus medios te lo permiten, no dudes en aspirar a un taladro de potencia superior, de 800/1000 watios. Ten en cuenta que de un taladro de 1000 watios sólo son útiles 600. Comprar un taladro potente es a la larga siempre productivo.

 

Los portabrocas de los taladros suelen llevar tres agujeros. No es un capricho del fabricante. Hay que meter la llave en cada uno de ellos para apretar la broca. De esta manera se consigue una presión igual, lo que equivale a un perfecto centrado del agujero.

 

Un truco sencillo para evitar que el polvonos ciegue cuando taladramos el techo consiste en coger una simple pelota vieja de tenis y cortarla por la mitad como si fuera una naranja. Atraviesa con la broca una de las mitades por el polo, y tendrás un sencillo cuenco que recogerá todo el polvo que produzcas.

 

Antes de empezar a trabajar, comprueba que el material que vas a perforar está perfectamente estable y firmemente sujeto. Si se trata de una pared, no hay problema, pero si es un trozo de madera, por ejemplo, y no lo has sujetado bien, puede sucederte que salga volando cuando pongas en marcha el taladro, con el consiguente peligro.

 

Si tienes que perforar una pieza de madera de parte a parte, debes añadir un trozo inservible de madera debajo, por dos motivos:

  • porque te evitarás que la broca astille la madera al salir por la parte inferior.

  • así impedirás que el paso de la broca agujeree o estropee también la mesa o la tabla a la que esté sujeta la pieza que pretendes perforar.

 

Para evitar que la madera se raje o se rompa cuando introduzcas un tornillo, haz previamente un agujero piloto con un taladro o una barrena

 

Para conseguir que el destornillador no resbale y se escape de la ranura del tornillo, puedes imantar la punta de un destornillador frotando un imán contra ella cinco seis veces, siempre en la misma y única dirección. Para desimantarlo, refriega el imán en la dirección opuesta.

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