Agua Beber de forma fraccionada, varias veces al día, siempre es mejor que hacerlo de un sólo trago por largo que sea.
  Preferentemente entre las comidas y justo antes de ellas; ten en cuenta que un par de grandes vasos de agua antes de una comida te contendrán el apetito.
  Tanto al levantarte como antes de acostarte bebe un gran vaso de agua a temperatura ambiente.
  Bebe sin esperar a tener sed, puesto que la sensación de sed sólo te acomete cuando tus necesidades de agua no están cubiertas.
  Almacena el agua en un lugar fresco y seco al abrigo de cualquier fuente de calor
  Una vez abierta la botella puedes conservarla a temperatura ambiente, pero bébela en el plazo de 48 horas para evitar la proliferación microbiana.
  Evita las aguas excesivamente gasificadas, que si te quitan la sed, también pueden darte ardor.
  Las aguas oligominerales tienen la ventaja de ser pobres en sales, limitando así la eventual formación de cálculos renales.
  No bebas el agua demasiado helada, pues resulta perjudicial para la digestión.
  Bebe de forma fraccionada. Más vale beber a pequeñas dosis que de un solo trago.
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