Cabellos

Aplica una preparación a base de hojas de menta. Coge un puñado de hojas de hierbabuena y ponlas a cocer en un litro de agua durante unos minutos. Luego dejas enfriar la infusión, la cuelas y cuando te laves la cabeza, te aclaras el pelo con ella, friccionando bien el cuero cabelludo.

  Si el cepillo se te llevara demasiado pelo o en el lavabo quedaran demasiadas muestras de él, más vale que masajees tu cuero cabelludo con una infusión muy fuerte de té. Esta operación, si la realizas a diario durante una semana, detendrá en principio la caída del pelo.
 

Encontrarse con el cepillo lleno de pelos cada vez que una se peina puede ser desagradable e incluso decepcionante, pero hay que tener en cuenta que de los 100.000 a 150.000 pelos que constituyen una cabellera, entre 5.000 y 6.000 son pelos muertos. Y son éstos precisamente los que se caen regularmente cuando una se enjabona el pelo o se lo cepilla. Durante las épocas de cambio de estación, la caída puede llegar a ser de un centenar de pelos diarios. Más allá de estas cifras, el problema sí puede requerir la consulta médica.

Cadenas

Para deshacer los nudos de una cadena, ponla en la palma de la mano, echa una gota de aceite y frota circularmente.

Cafeína

Una investigación realizada por los norteamericanos pone de manifiesto que un par o tres de cafés al día contribuyen a disminuir la irritabilidad y aumentar la confianza en una misma.

  El café es rico en cafeína (120 mgr por taza), pero se la puede encontrar también en el té (60 mgr por taza), el chocolate (20 mgr por 100 gr.), las bebidas a base de cola (de 20 a 30 mgr en una lata de 33 cl.), etc.
Calabaza

En caso de leves quemaduras o de molestas inflamaciones cutáneas, aplícate un apósito de puré de calabaza .

Calambres

Para descansar los pies y evitar calambres, traza durante un minuto círculos en el aire con la punta de los pies. Parece que los calambres, esa contracción involuntaria tan molesta y dolorosa de algunos músculos, se deben a la falta de sales minerales, y, aunque sólo el médico debe determinar cuál es su causa y prescribir el remedio, mientras esperas a que te visite, siempre puedes recurrir a un inocente remedio tradicional: poner un imán bajo el colchón de tu cama. Parece mentira, pero los resultados son espectaculares. Si sufres episodios de calambres nocturnos en las piernas, sabe que te conviene evitar beber vino blanco en la cena.

Calcio

El Instituto nacional americano de la salud ha revisado sus propias recomendaciones sobre las dosis diarias necesarias de calcio. Son las siguientes:

  •  niños de 1 a 10 años: de 800 a 1.200 mgr.

  •  adolescentes y jóvenes de 11 a 24 años: de 1.200 a 1.500 mgr.

  •  varones de 25 a 65 años: 1.000 mgr.

  •  varones de más de 65 años: 1.500 mgr.

  •  hembras de 25 a 50 años: 1.000 mgr.

  •  hembras embarazadas o en período de lactancia: 1.200 mgr.

  •  hembras menopáusicas: 1.500 mgr.

Ten en cuenta que 1.200 mgr. de calcio equivalen a 1 litro de leche o a 2 tazas de leche más 30 gr, de queso emental más 2 yogures.

Calentamiento

Antes de empezar tu clase de gimnasia consagra entre 10 y 15 minutos a realizar ejercicios de calentamiento, saltando y balanceando los brazos. Si te pones calentadores de lana, los tobillos y las pantorrillas se calentarán antes. Elige de preferencia una zapatilla de suela acolchada que absorberá mejor los choques. Si llegas con retraso a clase y ésta ya ha empezado, no practiques de inmediato los ejercicios a fondo, concédete un tiempo de calentamiento. Realiza los ejercicios con las nalgas apretadas y el vientre entrado, es la mejor forma de mantener la estabilidad. Respira como está mandado: inspirando profundamente y espirando mientras realizas el esfuerzo.

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