| Digestión |
Si te has
atracado de marisco, toma la precaución de beber después un vaso grande
de leche. |
| |
Si tu
estómago te incordia con mayor frecuencia de la deseada, un remedio
casero que conviene tener a mano es el siguiente: añade a medio litro de
agua una cucharada de la piel rallada de una naranja, dos de piel de limón
y una de clavo en polvo. Tapa el recipiente y deja que la solución macere
por espacio de media hora aproximadamente. Cuela después la bebida y tómala
tibia a razón de dos o tres cucharadas cada dos o tres horas. Puedes
conservarla en la nevera y calentarla levemente siempre que la vayas a
tomar. |
| |
Para que una cena
copiosa no se te indigeste, adopta las siguientes medidas:
-
no
tomes más de dos salsas en una misma comida.
-
no
tomes un postre excesivo tras un plato salseado.
-
toma
ensalada al principio de la comida.
-
bebe
el cava preferentemente como aperitivo.
-
evita
las mezclas de vinos y absténte de los rosados.
-
al
día siguiente ponte a dieta.
-
si
la comida ha sido en tu casa, olvídate de las sobras y elimina las féculas,
alcohol, grasas, café y tabaco.
-
bebe
abundantemente entre comidas.
|
| Dolores |
Si te
duele la cabeza, pero no quieres recurrir al empleo de medicamentos porque
te afectan al estómago, vaporiza un poco de laca sobre tu frente y relájate
durante unos minutos. |
| |
Cuando
tengas dolor de cabeza, prueba un antiguo remedio casero: el café. Y el
dolor de cabeza desaparecerá antes si le añades un poco de zumo de limón. |
| |
Si tu dolor de
cabeza tiene un origen nervioso, prueba a combatirlo oliendo un poco de
amoníaco. |
| |
El dolor de
garganta se alivia si haces gárgaras, tres veces al día, con el
contenido de un vaso de agua tibia, previamente hervida, donde habrás
disuelto el zumo de un limón y una cucharadita de miel. |
| |
Un dolor de
cabeza recalcitrante puedes combatirlo mojando una compresa en zumo de limón,
echándote a oscuras y poniendo la compresa sobre la frente y las sienes
durante media hora. |
| Ducha |
Un buen chorro de
agua de la ducha tiene la propiedad de tonificar los músculos y
proporcionar calma interior. Efectúa esta práctica siempre que te
sientas cansada, un par de minutos bastarán para relajarte.
-
empieza por
ponerte bajo el chorro de la ducha y deja que el agua, más bien
tibia, se deslice desde el centro de la cabeza y luego desde los
hombros.
-
inspira e
inclínate hacia adelante, relajando la cabeza y los brazos.
-
flexiona las
rodillas y luego espira.
-
dirige
entonces el chorro de agua hacia los riñones, mientras inspiras.
-
espira y
arquea la espalda, doblando la cabeza.
-
inspira
ahuecando la zona de los riñones, con la cabeza alta. Repite este
ejercicio 5 veces.
|
| |
No
salgas nunca de la bañera sin haberte aclarado bien, y lo mejor para
conseguirlo es el agua fría. El agua fría es el mejor
"reafirmante" de los senos y el medio más sencillo para
conseguir una cabellera resplandeciente. Las escamas del pelo se imbrican
unas en otras como las tejas de un tejado, lo que proporciona a la melena
el aspecto de un espejo. Si dispones de un poco de tiempo, vacía la bañera
y vuélvela a tapar. Siéntate y dúchate las piernas con agua fría,
dejando que el agua se acumule hasta cubrirte las nalgas. Esta ducha de
asiento es el más económico de los tratamientos contra el aflojamiento
del organismo. |