| Gérmenes |
El frío
de la nevera no evita el peligro. La mayoría de los gérmenes no temen el
frío, es más, los hay que incluso lo aprecian, como la listeria o el
bacilo de la brucelosis, capaz de sobrevivir durante mucho tiempo en el
queso que está en la nevera. |
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La
congelación, que destruye la mayoría de parásitos, no destruye los
microbios, que resisten incluso los -18o. |
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Cada
vez que se manipula un alimento es una ocasión de contaminación. Tanto
en la cocina como en los hospitales, el primer peligro viene
frecuentemente de las manos que alguien se olvidó de lavar bien. |
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Cuanto mayor es
la superficie que ofrece un alimento a los contaminantes, mayor es el
riesgo. Por consiguiente, los productos trinchados, picados, rallados o
fileteados deben consumirse lo antes posible. |
| Gimnasia |
Los músculos de
la cara contribuyen también a preservar su aspecto juvenil, y si los
ejercitas, impedirán la aparición de arrugas. Para ello puedes practicar
estos sencillos ejercicios.
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para una
frente sin arrugas: pon un dedo en cada arco superciliar, después
intenta alzar las cejas, resistiendo con los dedos de modo que notes
la tensión en la frente. Repite 5 veces este ejercicio.
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para unos párpados
lisos: pon un dedo en el ángulo externo de cada ojo y tira de la piel
hacia la sien. Luego, manteniendo tensa la piel, trata de cerrar los
ojos. Los músculos de los párpados se contraerán a causa del
esfuerzo a que se los somete.
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para unas
mejillas firmes: cierra la boca como si fueras a decir "O".
Manteniendo la boca redondeada, trata de sonreír. Notarás cómo se
endurecen los músculos de las mejillas. Para evitar que los ojos se
arruguen, ponte los dedos en las sienes.
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para un óvalo
tónico: apoya la lengua en el paladar y aumenta paulatinamente la
presión, manteniéndola unos segundos. Si pones un dedos bajo la
barbilla notarás los músculos endurecerse.
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Ponte el
despertador un par de minutos antes de la hora para disponer de tiempo
para desperezarte y entrar en el mundo antes de empezar la gimnasia.
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Engrasa tu
cintura. En pie, con las piernas abiertas y una mano plana en la nuca,
dóblate sobre un costado, espirando, sin caer hacia adelante, y
desliza tu mano libre a lo largo del muslo lo más abajo posible.
Inspira deshaciendo el ejercicio. 5 veces a cada lado.
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Desoxida tus
hombros. En pie, con las piernas abiertas, mete el vientre y une las
manos en la nuca. Inspirando, echa codos y busto hacia atrás y alza
el mentón. Cuenta hasta tres y relájate mientras espiras. 5 veces.
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Pon alas a
tus piernas. Ponte en cuclillas, apóyate sobre una pierna y extiende
la otra hacia atrás, con los dedos de las manos en el suelo. Alza la
espalda y la cabeza mientras inspiras, aguanta así 3 segundos. Relájate
espirando suavemente. 5 veces cada pierna.
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Si tienes la
intención de comprarte un manual de ejercicios gimnásticos para
practicar en casa, examina atentamente y analiza la oferta antes de
decidirte. Un buen manual será aquél que:
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Lleve fotos o
dibujos claros y precisos de los ejercicios a efectuar.
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Explicaciones
de los movimientos adecuados, del ritmo respiratorio y del número de
veces que se debe repetir cada ejercicio.
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Los
ejercicios deben estar programados en relación a su grado de
dificultad o agrupados en función de las zonas del cuerpo a que se
refieran (espalda, piernas, etc.).
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Debe incluir
una parte destinada a conseguir la previa relajación del cuerpo, pues
mal podrás practicar unos ejercicios con el cuerpo enervado.
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Su lenguaje
debe ser claro y preciso, evitando los esoterismos y términos
excesivamente médicos.
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Puedes
proponer a varias amigas la compra de varios manuales e
intercambiarlos para extraer lo que más te interese de cada uno de
ellos.
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Instala una barra
entre las jambas de una puerta y suspéndete de ella. Es un excelente
ejercicio para espalda y pectorales. |
| Golpes |
Si te das un golpe en la
cabeza y quieres evitarte la aparición de los espectaculares chichones,
frota el punto de choque con azúcar disuelta en agua. Suele funcionar. |
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Hay
quien sostiene que para evitar la aparición de morados, tras un golpe,
nada mejor que frotar la zona dañada con un poco de miel. No se pierde
nada por probar. |
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