Pasta

La pasta destaca por su aportación en glúcidos complejos, que aportan energía sin sobrecargar.

  Sus glúcidos se asimilan muy lentamente, por lo que evitan el vacío en el estómago que puede dejar una comida demasiado ligera, y su consecuencia, que es el picoteo.
 

Su riqueza en proteínas aumenta también la sensación de saciedad.

  Una porción de pasta (unos 60 gr., pesada antes de cocer) aporta en torno a las 200 Kcal, a las que debe sumarse las de la salsa. Por esto, es conveniente servirla con una sencilla salsa de tomate, de champiñones, crema de leche light o incluso con un simple pedazo de mantequilla y un chorrito de zumo de limón.
 

Aportan vitaminas del grupo B, minerales y fibra, sobre todo si están fabricadas a partir de harina integral.

 

acompañadas de queso rallado y seguidas de una pieza de fruta constituyen una comida completa y equilibrada.

Patas de gallo

Lucha contra las bolsas y patas de gallo:

  • aplica los dedos al ángulo externo de los ojos y tira ligeramente de la piel hacia las sienes, como hacen los niños cuando quieren imitar los ojos de un oriental.

  • trata entonces de cerrarlos.

  • cuenta hasta 2 antes de volver a abrirlos.

  • repite el ejercicio 5 veces.

  • cuando adquieras el hábito, podrás realizar el ejercicio 20 veces sin problemas.

  Para atenuar las patas de gallo, abre suavemente las arrugas entre el pulgar y el índice. Con el índice de la otra mano alisa el ángulo externo del ojo: primero en sentido circular, luego horizontalmente hacia las sienes. Efectúa estos ejercicios todas las mañanas.
Patatas Si te preocupa la línea y, pese a ella, te resulta imposible renunciar a las patatas, cuécelas en agua, preferentemente enteras y sin pelar, durante unos 25 minutos. De esta manera no sólo conservan todas sus vitaminas en oligoelementos, sino que sólo contienen 80 calorías por 100 gr. Asadas en el horno, su aporte calórico se eleva a 93 calorías; en forma de puré (con adición de leche y mantequilla) su aporte calórico es de 94 calorías, y en forma de puré preparado, de 96 calorías. Evita las patatas fritas y más aún las chips, pues sus aportes calóricos respectivos son de 274 y 568 calorías.
 
  • aunque es rica en almidón, lleva menos de la mitad que el pan y la pasta.

  • es pobre en proteínas, pero en cambio contiene vitaminas, sobre todo, del grupo B, y abundacia de minerales, como potasio, fósforo, magnesio. hierro y calcio.

  • cocida o asada en el horno, sin grasa, es fácilmente digestible, y posee su máximo valor nutritivo cuando se la cuece entera con piel.

  • 100 gr. de patatas cocidas aportan 79 calorías.

  • su bajo contenido en sodio las hace recomendables en las dietas sin sal.

  • su altísimo contenido en potasio la convierte en un eficaz diurético.

  • si se es propensa a la formación de cálculos, hay que consumirla con prudencia.

  • debe evitarse en casos de diarreas crónicas y úlceras gastroduodenales.

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