Vacaciones Cuando vuelvas de vacaciones, adapta el maquillaje al tono bronceado de tu piel: usa sombra de párpados en tonos marrones o siena, y evita los azules o los verdes que, sobre una piel bronceada y en la ciudad, pueden hacer que aparezcas vulgar.
  Cuando se piensa en las vacaciones, la imaginación nos ofrece una tumbona, una hamaca, tumbarse al sol en la playa, etc. Como puedes ver, ejercicio más bien poco. Y, sin embargo, tu cuerpo lo necesita para estar en forma. Por esto, aparte de todo lo dicho, ve en bicicleta, practica mucha natación o échate por la mañana temprano una carrerita por la playa, naturalmente descalza. El ejercio refuerza nuestras defensas y hará que te sientas mejor.
  Si tú estas de vacaciones, piensa que también tus uñas debieran estarlo, es decir, tendrías que dejar que descansaran del esmalte que llevan todo el año. Las manos, en cambio, debieran recibir todo tipo de atenciones. Cuando les des crema o aceites (no olvides que el aceite de oliva es ideal para las manos) masajea también la piel que rodea las uñas y échala hacia atrás. Si a pesar de todo no te ves capaz de prescindir en estos días del esmalte de uñas, recurre a uno transparente que casará muy bien con el tono oscuro de tu piel tostada por el sol.
  No te olvides de tus labios en vacaciones. Frecuentemente olvidamos que los labios tienen una piel extraordinariamente delicada y sensible, ya que la falta de glándulas sebáceas les deja sin protección contra el calor. Por esto debiera llevarse siempre encima un lápiz de labios de prevención y tratamiento. Y si este lápiz incorpora un protector solar, mejor que mejor.
Vela
  • Es un deporte que desarrolla sobre todo los músculos de la espalda, brazos y abdomen.

  • no empezar a practicarlo antes de los 6 años, porque antes de esta edad el niño carece de poder de decisión.

  • es bueno tanto para las articulaciones como para el sentido del equilibrio.

  • ayuda a adquirir confianza en el mar y fe en uno mismo.

  • puede perjudicar a quien sufra de reumatismos o tenga problemas de equilibrio o de corazón.

Vello Para quitar el vello aplícate una mezcla de virutas de jabón, dos gotas de amoníaco y seis de agua oxigenada.
Verano

Tras el verano:

  • lávate la cabeza con un champú rico en substancias hidratantes y en cuerpos grasos, como el aceite de almendras. Deja que estos componentes obren sus efectos durante un par de minutos antes de aclararte con abundante agua.

  • programa una vez por semana una máscara capilar. Afectará simultáneamente tanto las raíces como el aspecto externo del pelo.

  • no te ates el pelo con gomas elásticas, que lo rompen.

  • no te seques el pelo con el secador a una temperatura excesiva.

  • espera 15 días antes de hacerte el color. Las vacaciones habrán dejado tu pelo tan poroso que absorbería los productos colorantes como una esponja, lo que todavía lo volvería más sensible.

  • córtate las puntas.

  • no los cepilles enérgicamente con demasiada frecuencia.

  • no los retuerzas.

  • si el pelo se te abre, la solución radical pasa por cortarlo un par de centímetros.

 

Con la llegada del calor, el cuero cabelludo transpira y el pelo se engrasa con mayor rapidez. Para evitar estos problemas:

  • evita vaporizadores o espumas de peinado, que tienen tendencia a engrasar el pelo.

  • limita el secado con secador de aire caliente, que provoca la transpiración del cuero cabelludo.

  • no a los cepillados intempestivos, rompen el volumen y excitan las glándulas sebáceas.

  • esponja el pelo, aplicando un gel a las raíces y deja que se seque naturalmente.

  Para fijar el maquillaje vaporízate la cara muy ligeramente con agua mineral y enjúgala suavemente cun un pañuelo de papel.
 

Desde que empiezan a subir las temperaturas, el cuero cabelludo transpira y el pelo se engrasa con mayor rapidez. Para reducir este efecto:

  • lávate la cabeza varias veces por semana, preferentemente con un champú que le dé volumen y preserve las raíces.

  • si como remedio de urgencia empleas un champú seco, cepíllate previamente el pelo para airearlo y espolvorea el champú sobre las raíces. Frótate con la cabeza baja, deja que actúe unos 5 minutos y cepíllate un buen rato para eliminar todo resto de polvo.

  • si te aplicas una crema suavizante, hazlo sólo sobre el pelo, evitando sobrecargar las raíces.

  • cuando te laves el pelo, acaba el aclarado con un buen  chorro de agua fría.

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