Empleo

Cómo debe ser la carta de solicitud de empleo:

  • Debes atenerte a la forma habitual de las cartas comerciales y no superar la plana de extensión.

  • Mantén el usted, aunque hables de tí misma; es decir, más vale escribir "hallarán en mí a la candidata ideal para el puesto" que "yo soy la candidata ideal para el puesto".

  • Aclara los motivos que te inducen a creerte la candidata ideal.

  • No utilices nunca el tiempo condicional: desearía, podría, haría, etc.

  • No adoptes nunca un tono suplicante, aunque necesites el trabajo perentoriamente.

  • Vigila que no se te cuele ninguna falta de ortografía, y no olvides firmar.

  • Utiliza una pluma o bolígrafo con tinta azul para hacerlo.

  • Escribe preferentemente con tinta azul para evitar que tu carta pudiera confundirse con una fotocopia.

Empujar Cuenta un escritor romántico alemán que una de sus grandes diversiones cuando iba a París era tropezar adrede con alguien por la calle sólo por ver y oir la cascada de floridas excusas que el accidente generaba en la persona con quien había tropezado. Actualmente se divertiría muy poco. Tropezamos unos con otros, recibimos empujones, en el mercado los carritos de la compra nos aplastan los pies sin que recibamos la más leve excusa. La más elemental cortesía prescribe unas amables palabras de excusa cuando, por la razón que fuere, hemos molestado a los demás.
Encuentros fortuitos La discreción es importante en estos casos. Si en un lugar público nos encontramos con un amigo que se halla en compañía de otra u otras personas, antes de percipitarnos irreflexivamente a saludarle, consideremos si nuestra presencia será bien recibida. Puede que acercándonos interrupamos una reunión importante o una conversación trascendente. A poco que intuyamos que nuestra presencia puede ser molesta, será preferible mantenernos a la espera de su reacción, que sea él quien marque la pauta de lo que debemos hacer.
Entrevistas Si tienes concertada una entrevista de la que va a depender que consigas o no un trabajo, dedica un tiempo a estudiar tu apariencia. Antes de decidir lo que te vas a poner, considera la actividad de la empresa: si se trata de un banco o de una firma convencional, elige un vestido serio y formal. En cambio, si la empresa en cuestión es una agencia de publicidad, por ejemplo, puedes presentarte vestida de forma más atrevida y libre. Lo importante, de todos modos, es que te sientas a gusto con lo que lleves; debes evitar ante todo que se te note que te has vestido para la ocasión.
  Si tienes una entrevista con el director de personal de una empresa en la que aspiras a conseguir un puesto, toma buena nota de que se suele reaccionar negativamente tanto a una apariencia dejada (pelo sucio, ropa descolorida), como a las exageraciones de un maquillaje de vedette o de una vestimenta supersexy. Infórmate previamente sobre características de la empresa; causa mala impresión que lo ignores todo sobre ella. Evita las miradas inquietas, los tonos de voz y las expresiones poco educados o excesivamente familiares, así como el dar muestras de excesivo desparpajo. También pierde oportunidades quien por vergüenza se abstiene de interesarse por las características y posibilidades del trabajo al que aspira. Pregunta, pues; también evidentemente por el sueldo, pero no en primer lugar.
Escalera La escalera es un lugar público en el que frecuentemente te cruzas con gente. Acostúmbrate a saludar. Si la escalera es estrecha, el hombre cederá el paso a la mujer, que subirá delante de él, pero la precederá en la bajada para prevenir las consecuencias de una eventual caída. La cortesía obliga a ceder el paso a una mujer o a una persona mayor o cargada de paquetes. Tanto los niños como los adultos evitarán alertar a todo el vecindario de su paso con sus voces o su ruido (sobre todo después de las 22 horas). Igualmente si se ha tenido gente a cenar, al despedirla, evita convertir el rellano en una prolongación del cuarto de estar. No os entretengáis comentando todavía en voz alta. Puedes molestar a los demás.
Escalera mecánica Fueron ideadas para trasladar al mayor número de personas posible en el menor tiempo. Por consiguiente, si en unos almacenes, al llegar a una planta determinada, dudas de si es la que te interesa, aclara tu duda fuera de la embocadura de la escalera. Primero porque los que te siguen no tienen ninguna culpa de tu despiste y segundo porque taponando la salida de la escalera puedes ser la causa de un accidente. Otra cosa: no olvides que lo correcto en una escalera mecánica es arrimarse a la derecha, dejando libre un pasillo a la izquierda para los que quieran adelantarte.
Espaguetis Los italianos, reyes de la pasta, hincan el tenedor en el plato y enrollan una porción de spaghettis para llevarlos a la boca. En otros países, menos habituados tal vez, se recurre al uso de la cuchara sopera, contra la que se retuerce la pasta con el tenedor para enrollarla. De todos modos, lo que no debe hacerse nunca es emplear el cuchillo para cortarlos.
Espárragos El modo en que deben comerse contradice una de las regla fundamentales de la buena educación: no meter nunca los dedos en el plato. Porque, efectivamente, los espárragos se cogen con los dedos, se los moja en la salsa y se chupan discretamente. No se usan cubiertos para comer los espárragos. Si son muy largos y la parte comestible muy endeble - para evitar gestos ridículos - podremos acompañar la punta del espárrago apoyada en el tenedor. Puede suceder que nos los sirvan en platos especiales. No nos extrañemos. Suelen estar divididos en tres compartimentos: uno para los espárragos, otro para la salsa y el último para los restos.
Espectáculos Llegar puntualmente a los espectáculos es una norma de cortesía elemental. Procura ocupar tu localidad causando el mínimo de molestias. Si estuviera en el centro de una fila, no entres dando la espalda a tus compañeros de localidad: entra de cara a ellos. Si el paso, como suele suceder frecuentemente, fuera muy estrecho, los que estuvieran ya sentados obrarían educadamente si se levantaran para dejar pasar al que llega. Y éste agradecerá la deferencia a todos ellos. No pases nunca sin dar las gracias como si los demás tuvieran la obligación de levantarse para dejarte pasar. Si no has tenido tiempo de cenar, es tu problema... Este no es el lugar adecuado para comer una bolsa de patatas fritas y masticar palomitas o caramelos mientras el papel de celofán que los envuelve se oye en todo el local. Si estás muy constipada, absténte de ir a los espectáculos: nada más desagradable que ver a tu compañero de localidad agacharse constantemente para sonarse, toser o estornudar. Más vale que, generosamente, ofrezcas tu localidad a cualquier amigo o amiga
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