| Pan |
Te ofrecemos dos soluciones
distintas para servir el pan en la mesa cuando tengas invitados. La
primera de ellas consiste en situar un platito del tamaño de un posavasos
a la izquierda de cada comensal, prácticamente en la perpendicular del
tenedor, y poner en él un panecillo. La otra consiste en utilizar un
cestillo (dos si la mesa es muy larga) en el que, sobre una servilleta
limpia, pongas diversos tipos de pan cortados a rebanadas o trozos
iguales. Tendrás siempre pan de reserva a mano, puesto en otro cesto y
cubierto con una servilleta. |
| Pañuelo |
Los
romanos conocían el pañuelo, al que llamaban sudorium, pero su
función era la de limpiar el sudor. Porque sonarse las narices en público
era de pésima educación y motivo suficiente para que un marido
solicitara el divorcio si descubría a su esposa cometiendo tal falta.
Entre nosotros las cosas no llegan tan lejos, aunque, como en todo lo
relacionado con la higiene corporal, el pañuelo debe usarse con discreción.
Nuestra actitud debiera ser justamente la contraria de la de esos
futbolistas que tan frecuentemente, en un partido, aparecen limpiándose
las narices a la brava en primeros planos de nuestros televisores. No es
necesario que nos ocultemos como si estuviéramos cometiendo un acto
vergonzoso, pero tratemos de pasar inadvertidos. |
| Paro |
Si
te has quedado sin trabajo, procura seguir en relación y mantener
contactos regulares con tus antiguos compañeros. Informa de tu situación
tanto a amigos como familiares. Ten en cuenta que las oportunidades
aguardan donde menos se lo espera una. Evita el recurso de combatir la
inquietud efectuando visitas continuadas a la nevera: poner unos kilos de
más no resuelve nada, al contrario, es en estas situaciones cuando más
conviene mantener un ritmo de vida equilibrado. |
| Participaciones |
Antiguamente
estaba establecido que los padres de los novios anunciaran el compromiso;
hoy en día, dados los cambios sociales, parece más lógico que sean
ellos mismos quienes participen su boda. Una fórmula bastante extendida,
que combina ambas formas, es aquella en que los novios "junto con sus
padres" comunican el acontecimiento. Suele indicarse el lugar en que
se celebrará la ceremonia, así como la fecha, si bien ésta puede
figurar de forma imprecisa: "...en la segunda quincena del mes
de...". De todos modos, en las imprentas suelen tener diversos
modelos de participaciones para que puedas elegir. |
| Paso |
Hasta
no hace mucho tiempo, cuando dos personas, hombres por lo general, puesto
que se consideraba que la mujer siempre tenía preferencia, se encontraban
ante una puerta cuyo umbral querían atravesar, podía entablarse una
danza de cortesía en la que cada cual pretendía que fuera el otro quien
pasara primero. Sin necesidad de caer en extremos ridículos, es de buena
educación ceder el paso a otra persona para que cruce la puerta antes que
nosotros. Pero lo que no admite disculpa, es una moda que practican
algunos y que consiste en que, ante una puerta con cierre de muelle,
cuando la persona que le antecede le ha sujetado educadamente la puerta
para que no le diera en las narices, él pasa aprovechando el gesto, pero
sin hacer lo mismo con la persona que le sigue. Intolerable. |
| Pasta |
No
olvides que los macarrones no se cortan. Si salen a la mesa demasiado
largos para comerlos enteros, pártelos con el tenedor. Se comen con éste,
usando el pan como ayuda para cogerlos. Lo mismo vale para los spaghettis.
Si en Italia te vieran cortando los spaghettis con el cuchillo, las
miradas que recibirías serían asesinas. Los italianos, maestros en el
arte de la pasta, los comen hundiendo el tenedor en la pasta, apoyando la
punta en el fondo del plato y girando el tenedor para enrollarla a su
entorno. Aquí puedes comerlos con ayuda de una cuchara sopera: toma una
cuchara con la mano izquierda, llénala de spaghettis sin levantarla del
plato, hinca el tenedor, con la mano derecha, en la cuchara y gira para
enrollarlos. |
| Patatas |
El
cuchillo no debe usarse en la mesa para cortar unas patatas cocidas. El
tenedor basta para partirlas a trocitos. Tampoco se aplastarán hasta
convertirlas en un puré o se amasarán con la salsa y las verduras que
pudieran acompañarlas. En el caso de que salieran a la mesa con piel, se
pincharán con el tenedor y se pelarán con el cuchillo como si se tratara
de una manzana. |
| Peras |
Estas
frutas se sujetan primero con el tenedor para que el cuchillo pueda
eliminar fácilmente los casquetes de sus dos polos, el del rabo y el
opuesto. Luego, siempre con cuchillo y tenedor, se divide la fruta en
cuartos y se monda cada uno de ellos, valiéndose también de ambos
cubiertos. |
| Pescado |
Con
los cubiertos de pescado, pala y tenedor, y siempre y cuando no nos
hubieran servido una pieza entera, en cuyo caso cortaríamos primero la
cabeza, empezaremos por localizar la espina dorsal para efectuar un corte
que siga su trazado y levantar los dos filetes superiores. De esta manera
podremos retirar sin problemas la espina central y las raspas laterales.
Si lo haces así, pocas serán las espinas que te lleves inadvertidamente
a la boca. Si, pese a todo, se cuelan algunas, no tengas el menor reparo
en quitártelas y dejarlas en el plato. |
| Peticiones |
Pedir
una cosa prestada es algo muy delicado, no se pide prestado a cualquiera.
No pidas un objeto en préstamo a una persona con la que mantienes una
relación muy vaga ni a una simple vecina
salvo el paraguas en aquellas ocasiones en que ofrecerlo es casi
obligado. Evita pedir prestado a aquellas personas que antes de dejarte lo
que les pides te acribillan a recomendaciones, de forma que finalmente no
te atreves a usarlo por miedo a olvidarte de alguna de ellas. Tampoco
pidas nada prestado a aquellas personas a las que tú no quisieras tener
que prestar nunca nada. |
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