Café El café molido ganará aroma si hundes dos granos, ni más ni menos, de sal gorda, en el café cuando esté en el filtro.
  Antes de molerlo, calienta ligeramente los granos en una sartén a fuego vivo. Resultará mucho más aromático.
  Para asegurarte de que un postre tenga gusto a café debes calcular 75 gr. de café por litro de leche.
  Para conseguir un buen café, es aconsejable previamente calentar las tazas en que se va a servir.
  Para la preparación de cafés y tés, elige preferentemente las aguas embotelladas menos mineralizadas.
  Para renovar un cacharro viejo, báñalo en café: adquirirá una tonalidad ambarina muy cálida.
  La borra de café, húmeda, es útil para limpiar los azulejos.
  Quita la mancha de café con una mezcla de yema de huevo y de glicerina. Lava luego en agua caliente y repasa el revés.
  No dejes restos de café en el molinillo; comunicaría un mal sabor al café siguiente.
  Para quitar el olor a rancio de una cazuela de barro, pon un poco de agua y cuece en ella los posos del café.
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