Clara de huevo Si no recuerdas el número de claras que has echado, calcula que cada una pesa alrededor de 30 gr.
  Las montarás con mayor facilidad si antes de empezar a batirlas las calientas ligeramente.
  Si congelas claras de huevo sobrantes, nueve meses es el plazo máximo de tiempo que puedes guardarlas.
  Para que las claras no se peguen al recipiente en que las montas, mójalo previamente con agua y no lo enjugues.
  Para montar unas claras, el recipiente en que trabajes debe de estar absolutamente limpio de cualquier tipo de grasa. Un simple resto de yema dificultará tu objetivo.
  Montar un par de claras no presenta excesivas dificultades, pero si se trata de hacerlo con más de seis, la cosa cambia, aunque sólo sea porque el recipiente preciso tiene que ser muy grande. Por esto, en estos casos, más vale efectuar la operación en dos veces.
  Cuando debas incorporar las claras montadas a punto de nieve a la masa, lo más aconsejable es hacerlo primero con una cuarta parte de las claras y, cuando la masa las haya absorbido, añadir el resto.
  Si tienes problemas a la hora de montar unas claras a punto de nieve, añádeles un a pizca de almidón, de sal o de azúcar y un par de gotas de zumo de limón.
  Si vas a montar claras a punto de nieve, pasa agua fría por el interior del recipiente en que vayas a hacerlo, sin enjugarlo después. De esta manera las claras, una vez montadas, se desprenderán fácilmente y aprovecharás hasta la última gota.
  Si estás preparando un plato que requiere muchas claras de huevo pero ninguna yema, recuerda que hay muchos platos que exigen yemas y no claras, por ejemplo los spaghettis carbonara, las cremas inglesa y pastelera, un sabayón, etc. Puedes conservarlas dos o tres días en la nevera, en un recipiente pequeño completamente lleno, sin aire.
a b c d e f g h i j k l ll m
n ñ o p q r s t u v w x y z