| Crema agria |
Si
careces de crema de leche agria,
puedes prepararla fácilmente. Coge 200 gr. de crema de leche, añádele
una cucharada sopera de zumo de limón, revuelve bien, tápala y deja que
repose un par de horas. |
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Si
alguna receta te requiere leche agria y no sabes cómo conseguirla, sabe
que con añadir unas gotas de vinagre a la leche normal puedes obtenerla.
También puedes obtenerla, añadiendo un poco de crémor tártaro a una
crema de leche corriente. |
| Crema de leche |
La
crema de leche es la más ligera de las grasas que se pueden utilizar como
aliño: 33% de materia grasa (o de 12 a 15% en el caso de las cremas de
leche descremadas), contra un 84% para la mantequilla o la margarina, y
100% para el aceite. De todos modos, la crema de leche, una vez cocida,
como le sucede a la mantequilla, es más indigesta. Y de ahí le viene la
fama de que resulta pesada para el estómago, aunque, comparativamente,
engorde poco. |
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Si
la crema de leche no está lo bastante fría para montarla, añádele un
cubito de hielo picado. |
| Cremas |
Su
receta base dice: bate ocho yemas de huevo junto con 150 gr. de azúcar y
diluye la mezcla en 1 litro de leche caliente. Cuécelo todo, aunque sin
que llegue a hervir. Para evitar que se corte, puedes mezclar con el azúcar
una cucharadita de maizena. En este caso, dale un hervor. Pásala por un
colador para limpiarla de grumos. Mientras se enfría revuelve
frecuentemente para que no se le forme película. Si vas a hacer un
helado, reálzala incorporando, una vez ya fría, 2 decílitros de nata
montada. Puedes perfumarla al gusto: al café ( 1 cucharada de café de
extracto de café), al chocolate (80 gr. de chocolate negro o dos
cucharadas de cacao puro) al limón o a la naranja (hierve la leche con la
piel rallada del fruto). |
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Para
asegurarte de que no se han formado grumos durante la preparación de una
crema pastelera acostúmbrate a colarla siempre. |
| Crêpes |
Prepara
la masa para unas crêpes y trasvásala a una botella de plástico. Podrás
agitarla y verterla más fácilmente en la sartén. |
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Una o
dos cucharadas de azúcar añadidas a la masa, proporciona unas crêpes
crujientes y uniformamente doradas. |
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Para
mantenerlas calientes, apílalas en un plato, cúbrelas con papel de plata
y pon el plato sobre una olla con agua que dé pequeños hervores. |
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Puedes
conservar las crêpes sobrantes, ya fritas, congelándolas. Se conservan
así un par de meses. |