Huevos duros Un cortador de huevos duros a rodajas puede servirte también para hacer lo mismo con patatas cocidas.
  La cocción de los huevos es una estricta cuestión de minutero. A los cuatro minutos, el huevo está todavía tierno; a los seis, la clara está ya cuajada y la yema tierna. En ocho minutos, el huevo está duro. Estos tiempos están calculados sobre el supuesto de que el huevo se echa al agua hirviendo, y el conteo se empieza a partir del momento en que el agua borbotea de nuevo.
  Un huevo fresco se conserva en la nevera entre tres y cuatro semanas. Si quieres aumentar este período hasta seis semanas, riégalo antes de almacenarlo con agua hirviendo por espacio de tres y hasta un máximo de cinco segundos, no más.
  Si cascas el huevo, plano, sobre un plato, en vez de hacerlo contra el borde de un recipiente, jamás reventarás la yema.
  Si quieres cocer un huevo y su cáscara te parece frágil, frótala con medio limón antes de echarlo en el agua.
  Para evitar que los huevos revienten cuando los cueces, echa en el agua dos o tres cerillas usadas
  Pincha con una aguja la cáscara del huevo en el polo menos agudo para obtener unos  huevos duros perfectos.
  Cuando en el envase aparece la letra A, indica que son frescos; la B, que lo son menos, y la C, aptos para la industria.
Huevos de Pascua Para preparar huevos de chocolate, con ayuda de una tijeras de punta, retira un casquete como de 1 cm de diámetro en el polo más achatado de los huevos y, por medio de un alfiler, efectúa un agujerito en el otro polo. Soplando levemente por él, vacía los huevos en un recipiente y lava las cáscaras vacías. Funde 200 gr. de chocolate y, fuera ya del fuego, añádele dos de las yemas, 60 gr. de azúcar lustre y, poco a poco, 75 gr. de mantequilla. Obtura el orificio practicado con el alfiler con un poco de papel adhesivo, llena las cáscaras de huevo con el chocolate y déjalas en la nevera por espacio de una hora aproximadamente.
  Si tienes previsto preparar huevos de Pascua, cuando vayas a pintarlos, recuerda que sólo debes emplear colorantes alimentarios; de lo contrario, limítate a utilizar huevos de plástico o de madera. Para vaciar los huevos sin problemas, practica en uno de sus polos muchos agujeros con un alfiler, uno junto a otro y formando un pequeño círculo. Estas perforaciones te facilitarán el hacer un agujero suficiente para vaciar el huevo sin desgarrar la cáscara. Todavía puedes aligerar el trabajo si introduces por el agujero el bastoncillo de un pinchito, revientas la yema y la mezclas con la clara.
a b c d e f g h i j k l ll m
n ñ o p q r s t u v w x y z