| Merluza |
Puedes
cocer la merluza:
en caldo corto: es particularmente adecuado para la merluza entera,
previamente escamada y limpia.
al vapor: es un método perfecto para las rodajas y los filetes. Puedes
aromatizarlos con tomillo, laurel, etc.
al horno: dispón, bien sea las rodajas, filetes o pescado entero, sobre
un lecho de verduras o de rodajas de limón, y perfuma el pescado con unas
rodajas de cebolla y un vaso de vino blanco. Para impedir que el pescado
se reseque, envuélvelo en hojas grandes de col o de lechuga. |
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Cuanto
mayor sea una merluza, más firme será su carne y mejor soportará la
cocción. |
| Mermeladas |
El
zumo de limón es el complemento ideal de todas las mermeladas. Añadido a
fin de cocción, preservará el color de la preparación, especialmente
cuando se trate de frutas rojas. |
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En vez
de poner la clásica gota en un plato frío, para ver si se escurre, ponla
sobre un cubito de hielo. Lo apreciarás de inmediato. |
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Espesarán
mejor si envuelves en una gasa unas pepitas de limón y las añades a la
preparación. Así podrás retirarlas al acabar. |
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Utilizar
parafina para cerrar los frascos de mermelada es el método más seguro de
conservación. |
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Evitarás
que se forme espuma si añades una cucharadilla de mantequilla a la
preparación. |
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Podrás
ahorrarte el antipático proceso de esterilizar los frascos si recurres a
la parafina. Deja reposar la mermelada en sus envases hasta que esté fría;
disuelve un poco de parafina en un cazo y viértela sobre la mermelada. Más
adelante, cuando extraigas el disco de parafina para comer la mermelada,
no lo tires; disuelta nuevamente, puede volver a utilizarse. |
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Hay
tres formas de conocer si una mermelada está en su punto. El primero
consiste en verter una cucharada en un plato frío: si forma un pliegue
mientras está tibia, puedes retirarla ya del fuego. Prosigue la cocción
si no es así y repite la prueba unos minutos después. Por el segundo método,
se recoge un poco de mermelada con una cuchara de madera limpia y seca y
se espera a que se enfríe. Si entonces, al inclinar la cuchara, la
mermelada cae limpiamente formando dos gotas grandes o copos, está en su
punto. El tercer procedimiento, el de temperatura, utiliza el termómetro
especial para almíbar. Antes de introducirlo en la mermelada, sumérgelo
en agua caliente para evitar que pudiera romperse. Sécalo bien, introdúcelo
en la mermelada y cuécela hasta que el termómetro marque 105º, lo que
querrá decir que ya está. |
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Si
quieres preparar mermelada, recuerda que, una vez lista, no debes dejarla
enfriar en el recipiente en que la cociste. Lava los frascos que deban
contenerla con agua caliente y dispónlos sobre un paño, empapado también
en agua caliente. Llénalos entonces en varias veces; por ejemplo, empieza
por verter medio cucharón de mermelada caliente en cada frasco, y vuelve
a empezar hasta llenarlos por completo. Hay que llenarlos progresivamente
para darle tiempo al vidrio a dilatarse. |
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