Mantequilla Para usarla de inmediato, sin tener que esperara que se descongele, rállala con un rallador.
  Las mantequilla salada y la clarificada se conservan mejor que la mantequilla normal.
  La mejor temperatura para conservar la mantequilla se sitúa entre los 0 y los 8o.
  Puedes ablandar una pastilla de mantequilla salida de la nevera en el microondas, pero retírale el envoltorio metálico.
  Distribuye unos copos de mantequilla entre las placas de pasta brisa congelada antes de estirarla. Quedará mucho más fina.
  Si se acaba la mantequilla, apunta la solución de emergencia: mete nata en la batidora junto con algunos cubitos de hielo. Cuando la pongas en marcha, la materia grasa se separará, transformándose en mantequilla, y así saldrás del paso.
  Una mantequilla perfumada tanto puede servirte para acompañar un asado de carne o pescado como para completar una salsa. Lo único que se exige es que sea de calidad. Para preparar una mantequilla de anchoas, pon a desalar 60 gr. de anchoas conservadas en sal en un bol con agua fría por espacio de una hora. Enjúgalas, córtalas a trozos e introdúcelas en la batidora junto con 80 gr. de mantequilla, previamente trabajada con una espátula para convertirla en pomada, y un diente de ajo. Es excelente para canapés y para acompañar un asado de carne o de pescado.
  Para una mantequilla de roquefort, trabaja en pomada 250 gr. de mantequilla e incorpórale 150 gr. de queso roquefort bien aplastado con un tenedor y una cucharada sopera de coñac. Es deliciosa acompañando un asado de buey.
  La mantequilla se clarifica para que pueda soportar mejor altas temperaturas, dado que son sus impurezas las que se queman y la ponen negra, además de darle mal gusto. Para clarificar la mantequilla debes fundirla en un cazo de fondo grueso, a fuego bajo y sin revolverla. Con una cuchara retira la espuma que se le formará en la superficie. Viértela después en otro recipiente, con cuidado, para que el depósito blancuzco que se haya formado no caiga también. La mantequilla obtenida será límpida y dorada. Ya está clarificada. Los grandes chefs la emplean en todo tipo de preparaciones y especialmente cuando se trata de salsas emulsionadas.
  Si descubres que la mantequilla se ha puesto rancia, corta una zanahoria por la mitad, a lo largo, y plántala en la mantequilla. Al cabo de un par de horas, la mantequilla habrá recuperado su frescura.
  La mantequilla es enemiga de cambios bruscos de temperatura; saca pues de la nevera sólo la cantidad que vayas a usar.
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