Naranja

Si una naranja resulta demasiado ácida para tu gusto, ponla en una copa durante un período que puede llegar hasta los 15 días, a temperatura ambiente, y será más dulce.

 

El zumo de naranja se oxida con rapidez y pierde sus vitaminas: bébetelo, pues, enseguida.

 

Para conseguir más zumo de una naranja, pásala un par de minutos por el microondas antes de exprimirla.

 

La naranja preserva la frescura de la macedonia de frutas e impide al plátano ennegrecer.

 

Entre las variedades dulces de naranja más populares se cuentan las naranjas ovaladas, como la Jaffa Shamoutt, y las variedades de piel lisa, muy jugosas, como la Valencia y la Navel.

 

Elige naranjas firmes, ligeramente brillantes, y, al igual que con cualquier otro cítrico, evita todas las que muestren decoloraciones, magulladuras o bien partes blandas o resecas.

 

La naranja es la fruta más refrescante para comer cruda, aunque tanto su pulpa, como su zumo y su piel se usan mucho también en cocina.

Nata

Recuerda poner a enfriar siempre el recipiente y las varillas en el congelador para que estén muy fríos al empezar a batir.

 

Si para azucararla usas azúcar glas, el ligero contenido en almidón de éste, ayudará a darle más cuerpo a la nata.

 

Cuando montas la nata, si te pasas en el tiempo, se convierte en mantequilla. Por tanto, cuidado con el tiempo.

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