| Rábanos |
Una comida pesada
para tu estómago lo será menos si la acompañas con rábanos. |
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Si
tienes algún invitado cuya afición a la música conoces, puedes hacerle
un pequeño homenaje, sirviendo unos rábanos preparados en forma de
acordeón. Procura comprar rábanos de buen tamaño. Coge los rábanos y
quítales ambos extremos. Luego ve haciendo cortes en sentido horizontal
como si fueran las hojas de un libro. Cuando acabes, pon los rábanos en
remojo en agua helada durante un rato. Verás cómo se abren en forma de
acordeón. |
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Para
adornar una ensalada veraniega, coge un rábano grande y rebánale la
cabeza. Con la punta de un cuchillo practica entonces cinco cortes
horizontales en forma de "V". Si el cuchillo es de punta, bastará
con que lo claves un poco en el rábano. En cada uno de ellos inserta una
rodaja fina que habrás cortado de otro rábano algo más pequeño.
Obtendrás así una graciosa margarita para alegrar la mesa. |
| Rallador |
Un rallador de
trama fina se limpia fácilmente con un cepillo. |
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El rallador se
lava más fácilmente si antes de su empleo lo untas con un poco de
aceite. |
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Si
tienes que rallar chocolate, piensa en utilizar uno de esos peladores de
patatas o de zanahorias. Con él obtendrás también virutas para decorar
tus tartas y pasteles. |
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Si
vas a rallar patatas, zanahorias, etc, protégete la yema de los
dedos por medio del dedal de la caja de costura. |
| Ranciedad |
Las nueces que se
han enranciado recuperan su buen sabor si las dejas un tiempo a remojo en
un recipiente con leche. |
| Rape |
Si vas a servir
es rape, calcula en torno a los 300 gr. de pescado por comensal. |
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Guisa el rape a
fuego medio. Si lo haces a fuego demasiado vivo, se reseca, y si demasiado
bajo, suelta mucha agua. |