Zanahorias

Las zanahorias cobrarán nuevo sabor si cuando las cueces añades un par de manzanas.

 

Prepara una vinagreta al limón, añadiéndole uvas pasas y una manzana rallada. Mézclala a una ensalada de zanahoria rallada.

 

Las zanahorias se conservan por más tiempo si las guardas entre arena.

 

Si descubres que la mantequilla se ha puesto rancia, corta una zanahoria por la mitad, a lo largo, y plántala en la mantequilla. Al cabo de un par de horas, la mantequilla habrá recuperado su frescura.

 

Para cortar rápidamente las zanahorias a dados, corta la zanahoria en tres, en el sentido longitudinal. Reconstituye la pieza y córtala a rodajas.

 

La zanahoria rallada sabe mucho mejor si prescindes del vinagre en su aderezo y lo reemplazas por zumo de limón.

 

Acostúmbrate a añadir una pizca de azúcar en polvo al agua de cocción de las zanahorias. Serán más sabrosas.

Zumos

Los zumos de frutas resultan mucho más aromáticos si el azúcar se disuelve previamente en un poco de agua y se lleva un momento a ebullición, en vez de disolverla directamente en el zumo.

 

Si quieres extraer el máximo de zumo de naranjas y limones, puedes recurrir al microondas: no tienes más que introducirlos en él durante 15/20 segundos y exprimirlos enseguida.

   
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