| Abonos |
Los abonos
domésticos no pueden sustituir a los abonos industriales en el
tratamiento de las plantas de nuestra terraza, ya que la tierra, encerrada
en los estrechos límites de una maceta, no puede producir por sí sola
las substancias nutritivas que la planta requiere. De todos modos, siempre
ayuda regar las plantas con los restos de las aguas minerales que
perdieron su gas o con el agua de cocción de las patatas; así como también
es conveniente añadir a la tierra las hojas de té usadas o las cáscaras
de huevos (en el caso de plantas amantes de terrenos calcáreos). De este
modo evitarás tener que recurrir con excesiva frecuencia a los abonos
industriales. |
| Aceite |
Hay quien
utiliza el water para tirar a él todo aquello que no admite el cubo de la
basura, por ejemplo, el aceite usado de la freidora. Aparte del daño que
con ello causas al medio ambiente, no olvides que estas grasas que tiras
al water suelen solidificarse al contacto con el agua fría y pueden
acabar por obstruir el desagüe. Si has de cambiar el aceite de la
freidora, lo mejor es que empapes con él papeles de diario y que los
tires luego a la basura. |
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No tires el aceite usado del
coche. Piensa que un solo litro de aceite basta para contaminar grandes
cantidades de aguas freáticas. |
| Aceite de oliva |
Algunas de
sus propiedades:
Como restaurador de muebles: mezcla en una proporción de 2:1 aceite y
vinagre o vino tinto y esta solución le devolverá su brillo a un mueble
antiguo.
Como crema para muebles: mezcla 2 partes de aceite de oliva, 4 de vinagre
y 3 de aguarrás. Moja un algodón y frota tus muebles con ella. Deja que
penetre bien y luego saca brillo con un paño de lana.
Para quitar manchas de cera: los restos de una mancha de cera en un mueble
de madera los quitarás si frotas con un paño mojado en aceite de oliva.
Como limpiacristales: frota un cristal sucio con un paño empapado en
aceite de oliva, déjalo así una hora y saca luego brillo con papel de
seda.
En tareas de jardinería: para cortar el césped sin que éste se pegue a
la cuchilla, engrásala con un poco de aceite.
Para deshacer nudos: si una cadena de oro tiene algún nudo, ponla sobre
una superficie de plástico, echa un par de gotas de aceite de oliva sobre
los nudos y desházlos fácilmente con ayuda de un par de alfileres.
Para resaltar el color del ladrillo: si tu chimenea es de ladrillo visto,
pincélala regularmente con aceite de oliva para resaltar su tono rojizo.
Como restaurador del cuero: una solución a partes iguales de aceite y
vinagre te dejará los sillones de cuero como nuevos.
Como reblandecedor de la carne: si presumes que la carne va a ser dura, úntala
con una mezcla de aceite de oliva y vinagre y déjala así un par de
horas.
Para medir con exactitud líquidos viscosos: para aprovechar al máximo un
líquido viscoso, como la miel o el almíbar, engrasa previamente el
medidor con aceite y acláralo con agua caliente antes de echar ese líquido.
Como restaurador del coral: para limpiar un objeto de coral, déjalo en
remojo toda la noche en aceite de oliva; al día siguiente, sécalo bien y
saca brillo con una gamuza. |
| Actitudes |
Si vas de
compras, rechaza en lo posible las bolsas de plástico. Procura que en una
o dos bolsas te quepa todo lo que has comprado. |
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Evita
comprar aquellos productos que vengan presentados en envoltorios
superfluos, sobre todo, si éstos no son reciclables. |
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Piensa que
aquellos productos que se presentan como desechables, de un sólo uso,
crean graves problemas ambientales. |
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No compres
productos procedentes de animales amenazados de extinción. |
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Evita
verter en los desagües urbanos residuos nocivos como detergentes,
pinturas o aceites; acostúmbrate a depositar las pilas agotadas en
lugares adecuados; no uses insecticidas y decántate por la compra de
aquellos productos envasados en cristal retornable. |
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Si
compras productos envasados, y tienes elección, compra aquellos cuyos
envases sean rellenables. |