| Iluminación |
Utiliza luces puntuales
para trabajos como leer, coser o estudiar y elimina las luces indirectas,
que suponen un gran consumo al tener que ser de mayor potencia |
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Aprovecha la luz natural. |
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Pinta la casa con colores
claros, pues absorben menos la luz. |
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Reemplaza las bombillas
incandescentes por otras de bajo consumo. Son más caras, pero consumen un
80% menos y duran 8 veces más. |
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Apaga las luces y aparatos
que no estén en uso. No dejes habitualmente el televisor en posición de
espera, apágalo. |
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No utilices aparatos de
energía eléctrica para calentar tu casa. Trata de aislarla mejor. |
| Insectos |
Antes de recurrir a
procedimientos químicos, piensa que hay plantas que pueden ayudarte a
evitar las plagas de insectos que pueden arruinar tus plantas. Existen
numerosas asociaciones de plantas que, plantadas unas junto a otras, se
defienden de los insectos. Por ejemplo, el rosal junto al espliego forman
una buena defensa contra las hormigas, o la col y la lechuga contra el
pulgón. También puede recurrirse a plantas que como la lavanda, la
mejorana o el tomillo blanco actúan de repelentes contra las hormigas,
etc. |
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Muchos de los insecticidas
más usuales contienen productos que son perjudiciales para el medio
ambiente. Pero podemos echar mano de remedios tradicionales, que siempre
se revelaron como efectivos. Si corres peligro de que te invadan las
hormigas, unas gotas de aceite de lavanda en puertas y ventanas bastarán
para mantenerlas alejadas. Un ramillete de flor de saúco, colgado de las
ventanas, impedirá que las moscas frecuenten las habitaciones.
Finalmente, sabe que los mosquitos huyen de las estancias donde haya un
cuenco con vinagre, esencia de lavanda o de limón. |
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